Aunque fuese solamente por razones estéticas (la ética es el futuro de la estética) el grupo de adultos barbudos y circunspectos —en Galicia les llamarían “mangallones”— que han acompañado a los chicos y chicas que se manifestaron en Madrid deberían en el futuro evitar la suerte.
Fue patético y detestable ver a unos señores muy serios, dirigentes de la izquierda más cutre de Europa, aspirantes a gobernar este país (si siguen así, lo tienen crudo) vociferar con aquellos muchachos en el más puro sabor franquista, rodeados por banderas republicanas, anarquistas y con la hoz y el martillo pegando saltitos en medio de la Gran Vía madrileña coreando aquello de “qué barbaridad, qué barbaridad, el hijo del obrero no podrá estudiar” y tonterías por el estilo.
El espectáculo era procaz: viejos verdes movilizados simplemente para erosionar al Gobierno de Aznar sin adelantar un sólo argumento que justificase el paseo matinal acompañados por unos chicos que podían ser sus nietos, sacando pecho para las televisiones adictas (Telemadrid en primera fila ¡felicidades Jiménez Alemán!) y guerreros, como una sección de alférez provisionales camino del Cerro Garabitas. Sólo les faltó cantar “Carrasclás”.
¡Pobre Zapatero! Para completar la faena se hizo acompañar en la caminata por Trinidad Jiménez a la que quiere elegir alcaldesa de Madrid y que, si el caso llegara, podría superar en disparates al propio Álvarez del Manzano, lo que ya es decir.
Simplemente por cumplir con las consignas que le soplan los medios de Polanco, el dirigente máximo del PSOE está dispuesto a travestirse en cortesano o en pirata de Walt Disney para el baile de disfraces que se aproxima y que este sábado vivió su primer capítulo. Vendrán otros más patéticos todavía. No es de extrañar que las encuestas le sean tercamente desfavorables.
El espectáculo de la “gran manifestación estudiantil” del sábado debería figurar en la antología del esperpento ibérico. Sugiero que la próxima se celebre en el callejón del Gato.

Muchachos y "mangallones"
En Sociedad
Servicios
- Radarbot
- Curso
- Inversión
- Securitas
- Buena Vida