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EDITORIAL

Corea del Norte tiembla ante la ONU

Una resolución que excluye explícitamente el uso de la fuerza y que ni siquiera impone un embargo total de armas no merece ser tomada en serio como herramienta para conseguir el fin del sangriento régimen comunista de Pyongyang.

La Organización de las Naciones Unidas ha vuelto a demostrar su inutilidad como vía de resolver los problemas que afronta el mundo libre. Los fan del multilateralismo se han apresurado a dar la bienvenida a la resolución adoptada contra Corea del Norte porque se ha logrado por "consenso". Desgraciadamente, el consenso no es ni ha sido jamás una herramienta útil por sí solo, ni dentro de nuestras fronteras (¿recuerdan el Pacto por la Justicia?) ni fuera de ellas.

La única salida real al problema causado por las ambiciones nucleares de Kim Jong Il es el fin de la dictadura norcoreana, que gobierna sobre 22 millones de personas hambrientas con un ejército de un millón de integrantes y cuenta con 200.000 hombres, mujeres y niños acusados de "crímenes políticos" en su Gulag particular. Campos de concentración en que los niños son forzados a trabajar hasta morir, los presos empleados como cobayas humanas para experimentos de armas biológicas a lo Mengele y los guardas aleccionados para no tratar a los prisioneros como seres humanos.

Una resolución que excluye explícitamente el uso de la fuerza y que ni siquiera impone un embargo total de armas no merece ser tomada en serio como herramienta para conseguir el fin del sangriento régimen comunista de Pyongyang. Al otro lado de la frontera, en el sur, la población ya ha dado la espalda a la política de apaciguamiento con el norte y pide mayoritariamente armarse con bombas nucleares. En otra parte del globo, los ayatolás toman nota de otro ejemplo de la incapacidad del mundo libre de detener las amenazas que se ciernen sobre él. En un escenario tan peligroso, no cabe duda de que la resolución 1718 es mucho más útil como comprobación de la escasa utilidad de la ONU que como solución al problema norcoreano.

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