Una vez más, la maquinaria de Prisa se ha puesto a funcionar al unísono. Objetivo: Francisco González. Como parece que el empujón de Solbes no fue suficiente para mover la silla al presidente del BBVA, ahí surge la Cadena SER. Y le sigue El País de forma tímida con un pequeño titular en su portada: "La CNMV investiga la venta de la sociedad de inversión de Francisco González, según la SER". Cita la fuente por si acaso. Pero, falta alguien.
Cinco Días, a cuatro columnas abre con este titular su portada: "La CNMV investiga irregularidades en la venta de FG Valores a Merrill". Eso sí, hasta cuatro veces repetirá en su noticia "según informó la Cadena SER", por si acaso. Y, según la SER, hace nueve años el banco estadounidense denunció posibles irregularidades en aquella operación. Hoy, la CNMV de Conthe y su vicepresidente Carlos Arenillas, esposo de Mercedes Cabrera Calvo Sotelo (número dos de ZP en las elecciones) habría abierto una investigación. Desde el BBVA han negado cualquier irregularidad.
Y pasamos ahora a Expansión, donde encontramos el siguiente artículo de Jordi Gual, profesor del IESE: "Liberalismo, nacionalismo y Pedro Schwartz". No tiene desperdicio el primer párrafo: "He leído, con estupor y pena, la glosa que Pedro Schwartz ha publicado en La Vanguardia del libro Una historia chocante. Los nacionalismos vascos y catalán en la historia contemporánea de España, cuyo autor es el ex grapo Pío Moa. En esta reseña, Schwartz alaba la reinterpretación histórica que lleva a cabo Moa, y la tilda, ante mi asombro, de liberal, cuando no es más que una burda visión ultraderechista del pasado más reciente de España. Flaco favor hace Schwartz a su trayectoria liberal apadrinando los delirios del converso Moa, que con los años ha cambiado un extremismo por otro". Algo bueno consigue Jordi Gual. Casi echamos de menos a Juan Urrutia...
Seguimos con disparates, esta vez de la mano de un juez. En Cinco Días: "El Tribunal de Justicia corrige la indemnización por el Banco Valladolid". Ya no son 1.122 billones de euros, sino 1.122 millones. Ahí es nada. Cuenta Expansión que los directivos del Barclays, que compró el banco, tuvieron que explicar el asunto en la matriz de Londres. Y allí lo que más llamó la atención no fueron los 1.122 billones, sino que la Justicia española no haya solucionado un caso que data de 1978, hace veintisiete años.
