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EEUU: que se investigue la muerte de Payá

El Departamento de Estado afirma que el pueblo de Cuba "se merece un relato claro y creíble de los sucesos" que causaron la muerte de Payá.

Fundación Heritage
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Los recientes comentarios realizados por Ángel Carromero en el Washington Post están arrojando nueva luz sobre los sucesos que dieron como resultado la muerte del disidente cubano y activista de los derechos humanos Oswaldo Payá.

Carromero conducía el vehículo en el que viajaba Payá, junto a otros dos pasajeros, aquel día de julio de 2012, cuando un auto con placa del Gobierno cubano los embistió, lo que provocó que el español perdiera el control del mismo. Payá y otro pasajero fallecieron, mientras que Carromero fue condenado el pasado mes de octubre por manejo negligente con resultado de muerte. Finalmente, en diciembre fue enviado de vuelta a España, para que cumpliese allí su condena.

Payá había sido objeto de la atención internacional, así como de la hostilidad del régimen de Castro, por su pionera labor democratizadora denominada Proyecto Varela, que pedía cambios en la legislación cubana aprobados mediante referéndum y obtuvo el apoyo firmado de más de 25,000 personas. Payá recibió el Premio Sájarov a la Libertad de Pensamiento, otorgado por el Parlamento Europeo, en 2002, y fue nominado para el Premio Nobel de la Paz en 2005 a instancias del expresidente checo Václav Havel.

Los hechos descritos en la entrevista del Washington Post contradicen los informes del Gobierno cubano, lo que ha llevado a la familia de Payá a exigir una investigación independiente. Rosa María Payá, hija de Oswaldo, pronunció el mes pasado un discurso en Ginebra en el que pidió al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que demandara una investigación independiente de la muerte de su padre.

Sus peticiones han sido secundadas por Estados Unidos. El Departamento de Estado explicó que el pueblo de Cuba "se merece un relato claro y creíble de los sucesos" que causaron la muerte de Payá. Esta posición de la Administración Obama está respaldada por ocho senadores, que firmaron una carta en la que se solicita una investigación a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El Gobierno cubano insiste en que no hizo nada inadecuado y que el fallecimiento del disidente fue un desafortunado accidente. No obstante, pocos se creen esa afirmación.

Como dice la carta de los senadores, la memoria y la familia de Oswaldo "se merecen una explicación honesta e independiente de lo que sucedió".

©2014 Libertad.org
* Traducido por Miryam Lindberg

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