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Mundial de Básket 2014
Gustavo Aranzana

De tú a tú, nadie puede con España

España tiene muchos argumentos, por lo que resulta difícil, si no imposible, taparlos todos, como pudimos ver en Granada. El nivel defensivo también rayó a gran altura, tanto en las líneas de pases como cerrando las penetraciones brasileñas.

Por si quedaba alguna, España ha borrado ante Brasil de un plumazo las dudas que podían existir sobre su rendimiento en la Copa del Mundo. Y es que cuando este equipo pone la intensidad sobre la cancha del partido del lunes, es casi imposible de vencer para nadie. El equipo estuvo intenso, sólido, metido en el partido en todo momento, encontrando a sus referentes interiores cuando lo necesitó, y sacando partido del nivel de concentración y acierto de unos exteriores que dieron la talla, aprovechando una velocidad en el movimiento de balón mucho más alta que en días previos.

Lo de Pau Gasol, sencillamente fue sublime, de otra galaxia. Estuvo por encima de todos los pívots rivales, Splitter, Nene Hilario o Varejao, pese a la condición de jugadores importantes en la NBA de todos ellos. También hay que destacar el nivel de Ricky Rubio, que está muy clarividente, leyendo el juego y acertando en cada momento con el ritmo de partido adecuado. Magnífico. Fue, claramente, el primer partido de competición real, como se vio en las rotaciones de Orenga. Ya no hubo cambios cada cuatro o cinco minutos como en los partidos previos, incluso Pau Gasol o Ricky Rubio tuvieron tramos muy largos en la cancha, de más de diez minutos.

España tiene muchos argumentos, por lo que resulta difícil, si no imposible, taparlos todos, como pudimos ver el lunes en Granada.

El nivel defensivo también rayó a gran altura, tanto en las líneas de pases como cerrando las penetraciones brasileñas. Apenas alguna puerta atrás supuso un problema real que habrá que mejorar. Por eso hay que ser optimistas, porque nadie es capaz de ganar jugando de tú a tú a España. Otra cosa será cuando lleguen partidos más tácticos, quizá en octavos o cuartos de final, incluso con la propia Brasil, pero para ello los rivales deberán ser maestros con la pizarra y las trampas si quieren frenar a la selección.


* Gustavo Aranzana es un entrenador de baloncesto con amplia experiencia en los banquillos.

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