Todos sabemos ya a estas alturas que la actuación en el Exterior de este Gobierno socialista está poniendo a España a la altura de los zapatos. Pero lo grave es que nos puede influir muy negativamente, como en muchos aspectos ya está sucediendo. Este lunes El Semanal Digital lanza la hipótesis de cual sería el gesto que ZP quiere hacer para mejorar las relaciones con Estados Unidos. Se trataría de Miguel Ángel Moratinos, el amigo de Arafat. Lo cierto es que la Garganta Profunda de ESD nos explica que “a pesar de sus ímprobos esfuerzos por deshacer el camino radical andado, empiezan a correr por distintas cancillerías el rumor de que Moratinos está en la cuerda floja".
La rumorología no es una ciencia exacta, pero la información cobra fuerza tras la reunión que el lunes de la pasada semana el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mantuvo durante hora y media en el Palacio de La Moncloa con el embajador estadounidense, George Argyros. Quién sabe, pero lo cierto es que en el Gobierno hay varios frentes, y en uno está Solbes y en otro Moratinos. Vamos que al vicepresidente segundo no le gusta nada el de Exteriores. Recientes reuniones en ambos ministerios con representantes internacionales así nos lo han puesto de manifiesto y, el ministro de Economía podría ser visto como uno de las pocas figuras solventes del Ejecutivo.
Para no dejar al ínclito Moratinos –también bautizado como Curro Desatinos– nos hacemos eco de El Confidencial Digital. Dicen que Exteriores ha decidido posponer una cena que iba a tener lugar el 1 de diciembre en el Palacio de Santa Cruz, “a la que tenían previsto asistir los Príncipes de Asturias y los galardonados con los premios Embajadores Honorarios de la Marca España”. El motivo ha sido que el ministro “viaja ese día a Rusia y no ha querido delegar en un miembro de su gabinete para esta cena”. Dejando contenta a la gente, que diríamos.
