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Noticias de Cuba: Turismo político

La extraña visita . El martes catorce de febrero, el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, se dirigió a los cubanos a través de la radio y la televisión de la isla. “Cuba —manifestó— ha adoptado un modelo donde no se permite que su pueblo organice ningún tipo de movimiento de oposición”. Sin embargo él no dudó en viajar a la isla y abrazar al tirano que fusila y encarcela a todo ciudadano que se le opone. Antes de aparecer en las pantallas de televisión, se reunió con dos de los más destacados disidentes. El socialdemócrata Elizardo Sánchez y el democristiano Oswaldo Payá, sostuvieron una reunión de una hora y quince minutos con el ex presidente estadounidense. Sánchez, aseguró que “fue un encuentro sorpresivo. Nos convocaron pasada la medianoche. Carter quería tener más información sobre ciertos temas, uno de ellos “El Proyecto Varela”, iniciativa popular que solicita la convocatoria de un referéndum”.

Según el artículo 88 G, de la Constitución cubana de 1976, son necesarias 10.000 firmas para que los ciudadanos puedan pedir la convocatoria de una consulta popular. El viernes 10 de mayo, Oswaldo Payá presentó en el registro de la Asamblea Nacional Cubana, dos cajas de cartón que contenían 11.020 firmas legalizadas y verificadas. Los disidentes solicitan que la Asamblea convoque un plebiscito para que el pueblo pueda decidir sobre los siguientes temas: derecho a la libertad de expresión y de prensa; amnistía para los encarcelados por motivos políticos; derecho de los cubanos a crear empresas privadas; derecho a la libre asociación de ciudadanos; y una nueva ley electoral.

El gobierno de la isla no ha dado una respuesta oficial a esta iniciativa popular. Sólo Pérez Roque se ha referido a ella cuando negó que hablara con Carter de lo que según sus palabras, “es un producto financiado, alentado y dirigido por intereses foráneos”. Después de hacer esta descalificación, el ministro de Relaciones Exteriores del régimen castrista declaró que “del llamado Proyecto Varela, se han ocupado detalladamente, con gran paciencia y con total entrega, la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana y el Departamento de Estado norteamericano”.

Los miembros del gobierno castrista prefieren hablar con Jimmy Carter de otros temas y no de la necesidad de libertad y justicia que tienen los cubanos. El tercer encuentro entre el ex presidente estadounidense y el coma-andante tuvo lugar en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana. Los cubanos no tienen aspirinas, ni posibilidad de hacerse un análisis cuando lo necesitan, pero al régimen comunista le sobran dólares para invertirlos en extraños mecanismos de coacción, chantaje y propaganda. Tras la visita dirigida, preparada y protocolaria, Carter, desde la más absoluta frivolidad, no dudó en afirmar que Cuba no produce armas biológicas. Barbatruco , a su vera, siempre a la verita suya, no podía disimular su satisfacción.

Sin embargo se equivoca si cree que puede volver a engañar a todos. Otto Reich, subsecretario del Departamento de Estado norteamericano, aseguró hace pocos días en Miami que “la única política que su gobierno contempla respecto a Cuba es la de reforzar las sanciones previstas en el embargo, aunque dejo abierta la posibilidad de otras vías de presión; tenemos muchas armas a nuestra disposición: económicas, políticas, diplomáticas y militares”. Reich, que nació en La Habana, instó a la CIA a desclasificar documentos que prueban que el gobierno cubano fabrica y exporta armas biológicas a países del denominado “eje del mal”.

La ya anunciada nueva política de Estados Unidos respecto a Cuba, puede incluir una mayor financiación de la disidencia; la restricción de los viajes de estadounidenses a la isla; un incremento de las emisiones de la Radio y Televisión Martí; y lo que sería mucho más importante, el hacer efectivo el Titulo III de la Ley Helms-Burton, lo que permitiría a los tribunales norteamericanos demandar a los inversores extranjeros en Cuba.

Nadie sabe con exactitud qué es a lo que juega Carter en la isla, pero juegue a lo que juegue, lo hace en fuera de juego. Ha escogido un mal momento para vestir la guayabera. Es el político estadounidense más importante al que Castro ha recibido en su finca, pero no el único norteamericano famoso que ha sido recibido por el régimen comunista. Su visita a la isla ha sido precedida por la de cientos de legisladores, empresarios, artistas y deportistas estadounidenses. Entre muchos otros, el reverendo Jesse Jackson, el político republicano George Ryan, David Rockefeller, Bill Gates, Jack Lemmon, Robert de Niro, Jane Fonda, y Robert Redford, tuvieron también la oportunidad de lucir una guayabera en La Habana y conocer al Máximo Líder. Mientras 13 millones de cubanos mueren porque no muere, otros, desde el más absoluto desprecio por el sufrimiento ajeno, no han dudado en visitar al tiranosaurio.

Un testigo . El científico ruso Ken Alibek, que en la década de los ochenta enseñó a los investigadores cubanos mucho de lo que conocen acerca de las armas de destrucción masiva, no entiende por qué no se ha producido una gran alarma después de comprobarse que es cierta la amenaza castrista. Alibek, inventor de una de las más letales cepas de ántrax, aseguró que “en contra de los consejos de muchos científicos, la Unión Soviética dio el visto bueno para que se le entregara la tecnología necesaria a la isla”. Según el ex subdirector de Biopreparat, el programa secreto de armas biológicas de la Unión Soviética, “Cuba tiene uno de los más sofisticados laboratorios de ingeniería genética del mundo”. Ken Alibek, recuerda que, “a los científicos soviéticos que viajaban a La Habana, les era negado el acceso a áreas sospechosas de investigar el desarrollo de armas biológicas”.

Un terrorista agradecido . El chileno Mauricio Hernández, preso en Brasil por el secuestro del publicista Washington Olivetto, aseguró al diario O estado de Sao Paulo que en los años ochenta recibió instrucción militar en Cuba para luchar contra la dictadura de Augusto Pinochet. Hernández, miembro del “Frente Patriótico Manuel Rodríguez”, que participó en un atentado contra Pinochet en 1986 y en el asesinato del senador Jaime Guzmán cinco años más tarde, se abstuvo de confirmar si de nuevo estuvo en Cuba en 1996, después de haber huido de una prisión chilena. Según dijo, la declaración del gobierno cubano, que negó haberlo recibido en esa ocasión, “es suficiente”, y añadió que, “no voy a alimentar una polémica instigada por los que pretenden perjudicar a ese país”.

Patético . Después de haber sido declarado persona non grata por Uruguay, el ya ex embajador cubano en Montevideo, José Joaquín Portela, solicitó al Departamento de Franquicias de ese país una exoneración de impuestos para llevarse a Cuba grandes cantidades de alcohol y de tabaco. El diplomático cubano pretendía llenar sus muchas maletas con: 30 cajas de cava “Freixenet”, 20 cajas de jerez “Tío Pepe”, 40 cajas de vino “Marqués de Cáceres”, 20 cajas de whisky “Etiqueta Roja” y 1500 cajas de cigarrillos “Malboro”.

No le gusta el modelo referencial de Madrazo . Carmelo Barrio, secretario general del Partido Popular en el País Vasco, ha presentado en la Cámara de Vitoria, una proposición no de ley para que el Parlamento Vasco condene “el recorte de libertades y el totalitarismo del régimen de Fidel Castro”. Barrio aseguró que “los recientes viajes institucionales de los miembros del Gobierno vasco y los contactos al más alto nivel político establecidos entre el lehendakari y el dictador Fidel Castro, han puesto una vez más de actualidad el profundo déficit democrático de Cuba”.

Sin garantías . Stefano Stefani, viceministro italiano para Actividades Productivas, aseguró que “en Cuba los empresarios extranjeros tienen poca certeza jurídica”, por lo que en su opinión “necesitan que se haga una mayor divulgación de las leyes que afectan a sus inversiones”. Según el italiano, “los problemas son de negocios y no jurídicos”. A pesar ello, Stefani, que visitó la isla acompañado de quince empresarios de su país, confirmó que todo está listo para que el Instituto Italiano de Comercio Exterior abra una oficina en la isla.

Fraga, Fidelito y el Granma . Según informa el órgano oficial del gobierno cubano, Manuel Fraga presentó el miércoles ocho de mayo en Santiago de Compostela los dos últimos libros que Fidel Castro Díaz- Balart asegura haber escrito. En palabras del presidente de la Xunta de Galicia, los textos ofrecen un análisis de la sociedad desde tesis discrepantes con las que imperan en Occidente, y ayudan a alimentar el debate frente a la globalización. Manuel Fraga reiteró, en presencia del hijo del mandatario cubano, su oposición al embargo estadounidense; según el amigo de Fidelito, “es necesario abrir puertas y no cerrarlas”.

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