L D (Agencias)
En sus primeras declaraciones tras ser apartado por la Fiscalía General del Estado del juicio que se siguió por acoso sexual contra el ex alcalde de Ponferrada, Ismael Alvarez, García Ancos dijo que "en tan pocos días ha habido tantos ataques fuera de lugar que incluso han dañado a mi entorno familiar; he tenido que pedir una baja laboral y estoy sometido a tratamiento médico contra la depresión como tantos miles de españoles".
El fiscal jefe aseguró que, una vez que regrese a su puesto, terminará de preparar "un escrito extensísimo", en el que ya ha comenzado a trabajar, para enviarlo a la Fiscalía General del Estado. Añadió que tras el relevo del fiscal inspector que inició la instrucción de las diligencias informativas contra García Ancos, el nuevo instructor, el teniente fiscal de la Fiscalía General del Estado, le comunicó que se tomara todo el tiempo necesario para recuperarse plenamente y después elaborar el informe oportuno.
El pasado viernes, Jesús Cardenal tuvo que relevar al fiscal jefe de la Inspección, Juan José Martínez Zato, que pidió que García Ancos fuera apartado del caso por el interrogatorio a Nevenka, después de que recibiera una carta en la que García Ancos amenazaba con que su hijo iba a “romper la cabeza” a los implicados en la destitución de su padre. Martínez Zato pidió ser relevado del caso con el fin de asegurar una total objetividad en la instrucción de las diligencias.
La carta enviada por el fiscal jefe de Castilla y León decía que su hijo tenía “la idea fija de ir a la Inspección y romper la cabeza a aquel o aquellos que, sin venir a cuento, sin estar incoadas ni siquiera ningún tipo de diligencias, han tratado a su padre peor que la fauna delictiva más peligrosa que pulula por España”.
El fiscal jefe aseguró que, una vez que regrese a su puesto, terminará de preparar "un escrito extensísimo", en el que ya ha comenzado a trabajar, para enviarlo a la Fiscalía General del Estado. Añadió que tras el relevo del fiscal inspector que inició la instrucción de las diligencias informativas contra García Ancos, el nuevo instructor, el teniente fiscal de la Fiscalía General del Estado, le comunicó que se tomara todo el tiempo necesario para recuperarse plenamente y después elaborar el informe oportuno.
El pasado viernes, Jesús Cardenal tuvo que relevar al fiscal jefe de la Inspección, Juan José Martínez Zato, que pidió que García Ancos fuera apartado del caso por el interrogatorio a Nevenka, después de que recibiera una carta en la que García Ancos amenazaba con que su hijo iba a “romper la cabeza” a los implicados en la destitución de su padre. Martínez Zato pidió ser relevado del caso con el fin de asegurar una total objetividad en la instrucción de las diligencias.
La carta enviada por el fiscal jefe de Castilla y León decía que su hijo tenía “la idea fija de ir a la Inspección y romper la cabeza a aquel o aquellos que, sin venir a cuento, sin estar incoadas ni siquiera ningún tipo de diligencias, han tratado a su padre peor que la fauna delictiva más peligrosa que pulula por España”.
