Libertad Digital
Según este encuesta, la posesión de ordenador destaca más en el caso de los varones (38%) que en el de las mujeres (29%), aunque el factor decisivo, según De Miguel, es el de la edad. La posesión de ordenador llega a casi la mitad de los jóvenes (47%) y llega al mínimo del 12% en el caso de los viejos.
Además, sólo el 15% de los entrevistados consideran absolutamente necesario disponer de un ordenador, necesidad que aumenta conforme se desciende por la pirámide de edades, aunque no llega más que al 20% cuando se trata de los jóvenes.
La propensión al consumo doméstico de ordenador se precipita por dos factores que intervienen al unísono: la edad y los estudios, continúa la interpretación del sociólogo, que señala que el ordenador se introduce antes si los adultos tienen pocos años y si cuentan con estudios más allá de la escuela primaria.
Sin embargo, el consumo informático en los hogares se está expandiendo, y en otra encuesta del CIS del mes de mayo del mismo año se obtiene que el 44% de los hogares posee ordenador. Esta encuesta se refería a los hogares con hijos de 6 a 17 años, lo que hace pensar que otro factor que acelera el consumo doméstico de ordenador es la presencia de niños o adolescentes.
En cuanto al grado de necesidad que los españoles tienen de tener un ordenador en casa, resulta necesario para el 62% de los entrevistados. Aquí está más clara la diferencia según el sexo: 65% para los varones y 58% para las mujeres. Además, según se sube por la pirámide de edad, desciende la opinión de que el ordenador es necesario.
La misma encuesta plantea un “escala de afición al ordenador de 0 a 10 y da una media de 4,7, lo que, según Amando de Miguel indica una posición equidistante entre los extremos de rechazo y entusiasmo. A la pregunta de si el ordenador facilita la vida cotidiana, el porcentaje medio es del 61% con las consabidas diferencias entre sexo y edad.
Además, sólo el 15% de los entrevistados consideran absolutamente necesario disponer de un ordenador, necesidad que aumenta conforme se desciende por la pirámide de edades, aunque no llega más que al 20% cuando se trata de los jóvenes.
La propensión al consumo doméstico de ordenador se precipita por dos factores que intervienen al unísono: la edad y los estudios, continúa la interpretación del sociólogo, que señala que el ordenador se introduce antes si los adultos tienen pocos años y si cuentan con estudios más allá de la escuela primaria.
Sin embargo, el consumo informático en los hogares se está expandiendo, y en otra encuesta del CIS del mes de mayo del mismo año se obtiene que el 44% de los hogares posee ordenador. Esta encuesta se refería a los hogares con hijos de 6 a 17 años, lo que hace pensar que otro factor que acelera el consumo doméstico de ordenador es la presencia de niños o adolescentes.
En cuanto al grado de necesidad que los españoles tienen de tener un ordenador en casa, resulta necesario para el 62% de los entrevistados. Aquí está más clara la diferencia según el sexo: 65% para los varones y 58% para las mujeres. Además, según se sube por la pirámide de edad, desciende la opinión de que el ordenador es necesario.
La misma encuesta plantea un “escala de afición al ordenador de 0 a 10 y da una media de 4,7, lo que, según Amando de Miguel indica una posición equidistante entre los extremos de rechazo y entusiasmo. A la pregunta de si el ordenador facilita la vida cotidiana, el porcentaje medio es del 61% con las consabidas diferencias entre sexo y edad.
