L D (Agencias)
Según explicó a Europa Press el mánager de la pitonisa y autor del libro, José Carlos Seco, la obra, que incluye un amplio material gráfico y está prologada por Javier Sardá, recoge tanto su trayectoria personal como profesional, desde su nacimiento hasta su conversión en personaje mediático.
El mánager señaló que los padres de Lola eran porteros en el Palacio Arzobispal de Sevilla, y allí nació su hija, "que era muy delgada y enfermiza". "A los cinco meses, un día de Semana Santa, dejaron a la niña arriba y bajaron a ver cofradías. Cuando volvieron, se dieron cuenta de que la niña de la cuna no se parecía en nada a su hija, pero lo tomaron como un milagro porque estaba más sana y gordita", añadió. La pitonisa creció en el Arzobispado, "sintiendo que los que la habían criado no la querían como se quiere a una hija". Con los años, supo quienes eran sus padres verdaderos, "aunque nunca lo ha dicho porque podría ser comprometedor para estas personas".
Respecto a sus dotes adivinatorias, el libro señala que empezó a mostrarlas ya a los ocho o nueve años, lo que hizo que la expulsaran de varios colegios, "pues llegó a vaticinar la muerte de una compañera". A pesar de esto, Montero consiguió acabar sus estudios y se hizo enfermera y posteriormente, emigró a Alemania, donde conoció a su marido.
Tras quedarse embarazada, vuelve a Sevilla, donde sigue haciendo predicciones y llega a montar un consultorio. Su carrera hacia la fama empezó hace 18 años, cuando en una comida conoció a un locutor de una radio local --Radio Ribera de Coria del Río--, que le propuso participar en un programa. Después llegó Canal 47 y finalmente, 'Crónicas Marcianas' en Tele 5.
El mánager señaló que los padres de Lola eran porteros en el Palacio Arzobispal de Sevilla, y allí nació su hija, "que era muy delgada y enfermiza". "A los cinco meses, un día de Semana Santa, dejaron a la niña arriba y bajaron a ver cofradías. Cuando volvieron, se dieron cuenta de que la niña de la cuna no se parecía en nada a su hija, pero lo tomaron como un milagro porque estaba más sana y gordita", añadió. La pitonisa creció en el Arzobispado, "sintiendo que los que la habían criado no la querían como se quiere a una hija". Con los años, supo quienes eran sus padres verdaderos, "aunque nunca lo ha dicho porque podría ser comprometedor para estas personas".
Respecto a sus dotes adivinatorias, el libro señala que empezó a mostrarlas ya a los ocho o nueve años, lo que hizo que la expulsaran de varios colegios, "pues llegó a vaticinar la muerte de una compañera". A pesar de esto, Montero consiguió acabar sus estudios y se hizo enfermera y posteriormente, emigró a Alemania, donde conoció a su marido.
Tras quedarse embarazada, vuelve a Sevilla, donde sigue haciendo predicciones y llega a montar un consultorio. Su carrera hacia la fama empezó hace 18 años, cuando en una comida conoció a un locutor de una radio local --Radio Ribera de Coria del Río--, que le propuso participar en un programa. Después llegó Canal 47 y finalmente, 'Crónicas Marcianas' en Tele 5.
