L D (EFE)
Otros famosos cocineros franceses y allegados a Loiseau apuntaron como causa de su probable suicidio la perdida de dos puntos (de 19 sobre 20 a 17) en la última edición de la guía gastronómica GaultMillau, así como los rumores de que la guía Michelin le iba a quitar las tres estrellas que ostentaba desde 1991. Su viuda, Dominique Loiseau, manifestó que su marido estaba "muy cansado y muy fatigado", pues "estaba todos los días en el trabajo" y desde hacia tres años no había tomado vacaciones.
Últimamente, el cocinero, de 52 años, padre de tres hijos, "estaba debilitado, hasta el punto de no ver claramente las cosas", según su viuda, quien reconoció que los artículos de prensa sobre su perdida de valoración en el mundo de la crítica gastronómica le habían afectado y estaba "muy preocupado". El director de la guía GaultMillau, Patrick Mayenobe, estimó, por su parte, que "no es una nota la que lo ha matado ni una estrella menos", pues, en su opinión, "este gran cocinero francés tenía seguramente otros problemas, otras preocupaciones".
Muy afectado, Paul Bocuse, otro de los cocineros más mediáticos y famosos de Francia, subrayó que su colega estaba sometido a "una gran presión", pues la calificación de GaultMillau le había afectado, y le definió como "alguien frágil y al mismo tiempo siempre alegre", "alguien excepcional, un tipo fuera de lo común". "Era un líder, un perfeccionista que estaba en esta aventura desde los 14 años", afirmó, por su parte, el cocinero parisino Alain Passard, para quien "la cocina francesa está hoy de luto".
Nacido el seno de una familia muy modesta, Loiseau comenzó como aprendiz con los celebres hermanos Troisgros, luego fue gerente de un restaurante en París y después, en 1975, compró el Hotel de la Cote d´Or (suroeste de Francia), un sitio emblemático de 1930 a 1960, pero que entonces estaba en declive. Con ese establecimiento, que amplió como hotel y restaurante, Loiseau consiguió las tres estrellas de la guía Michelin en 1991, y luego multiplicó sus negocios con la adquisición de las Trois Tantes en París (Tante Louise, Tante Marguerite y Tante Jeanne).
En 1998, el grupo de Bernard Loiseau se convirtió en el primer restaurador francés que cotizaba en bolsa, donde este martes, a petición de la empresa, sus acciones fueron suspendidas a la espera de un comunicado de la sociedad que, por el momento, ha manifestado su intención de continuar con la actividad.
Últimamente, el cocinero, de 52 años, padre de tres hijos, "estaba debilitado, hasta el punto de no ver claramente las cosas", según su viuda, quien reconoció que los artículos de prensa sobre su perdida de valoración en el mundo de la crítica gastronómica le habían afectado y estaba "muy preocupado". El director de la guía GaultMillau, Patrick Mayenobe, estimó, por su parte, que "no es una nota la que lo ha matado ni una estrella menos", pues, en su opinión, "este gran cocinero francés tenía seguramente otros problemas, otras preocupaciones".
Muy afectado, Paul Bocuse, otro de los cocineros más mediáticos y famosos de Francia, subrayó que su colega estaba sometido a "una gran presión", pues la calificación de GaultMillau le había afectado, y le definió como "alguien frágil y al mismo tiempo siempre alegre", "alguien excepcional, un tipo fuera de lo común". "Era un líder, un perfeccionista que estaba en esta aventura desde los 14 años", afirmó, por su parte, el cocinero parisino Alain Passard, para quien "la cocina francesa está hoy de luto".
Nacido el seno de una familia muy modesta, Loiseau comenzó como aprendiz con los celebres hermanos Troisgros, luego fue gerente de un restaurante en París y después, en 1975, compró el Hotel de la Cote d´Or (suroeste de Francia), un sitio emblemático de 1930 a 1960, pero que entonces estaba en declive. Con ese establecimiento, que amplió como hotel y restaurante, Loiseau consiguió las tres estrellas de la guía Michelin en 1991, y luego multiplicó sus negocios con la adquisición de las Trois Tantes en París (Tante Louise, Tante Marguerite y Tante Jeanne).
En 1998, el grupo de Bernard Loiseau se convirtió en el primer restaurador francés que cotizaba en bolsa, donde este martes, a petición de la empresa, sus acciones fueron suspendidas a la espera de un comunicado de la sociedad que, por el momento, ha manifestado su intención de continuar con la actividad.
