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El ambientador casero con cáscaras de mandarina y canela ideal para el invierno

Una mezcla sencilla de estos ingredientes permite aromatizar el hogar de forma natural, económica y práctica.

Una mezcla sencilla de estos ingredientes permite aromatizar el hogar de forma natural, económica y práctica.
Las cáscara de mandarina y la canela son los ingredientes principales | Pixabay/CC/Couleur

En muchos hogares, los ambientadores comerciales no terminan de ofrecer el resultado esperado: algunos resultan demasiado intensos, otros se consumen con rapidez y muchos dejan un olor artificial que no siempre encaja en el ambiente doméstico. Frente a estas opciones, existe una alternativa sencilla y accesible que aprovecha ingredientes habituales de la cocina y que resulta especialmente adecuada para los meses fríos: hervir cáscaras de mandarina con canela.

El procedimiento es simple y no requiere experiencia ni utensilios especiales. Al calentar estos dos ingredientes a fuego lento, la mezcla desprende un aroma cálido y afrutado que se extiende por la estancia en pocos minutos. Es suficiente con colocar el cazo en la cocina para que el olor se vaya repartiendo por el salón u otras habitaciones cercanas, ayudando a neutralizar los olores acumulados a lo largo del día.

Por qué funciona esta combinación

El efecto aromático de esta mezcla se explica por las propiedades naturales de cada ingrediente. Las cáscaras de mandarina contienen aceites esenciales que se liberan al entrar en contacto con el calor, generando un aroma fresco y ligeramente dulce. La canela, por su parte, aporta un matiz especiado que refuerza la sensación de calidez, muy asociada al invierno y a los espacios cerrados.

La combinación de ambos elementos da lugar a una fragancia suave y equilibrada. Además, permite aprovechar restos de fruta que normalmente acabarían en la basura, lo que convierte este recurso en una opción económica y práctica para el uso cotidiano en casa.

Preparación paso a paso

La elaboración de este ambientador casero no tiene complicaciones. Para prepararlo solo se necesitan ingredientes básicos que suelen estar disponibles en cualquier cocina: la cáscara de una o dos mandarinas, un litro de agua y una o dos ramas de canela.

Todos los ingredientes se colocan en un cazo y se calientan a fuego suave. La mezcla debe hervir durante unos 10 o 15 minutos sin tapar, permitiendo que el vapor aromático se libere de forma progresiva. Mantener algunas puertas abiertas facilita que el aroma circule por la vivienda y alcance más estancias.

Si se desea prolongar el efecto, es posible dejar el cazo a fuego mínimo durante más tiempo, vigilando siempre que no se evapore toda el agua. Una vez que la mezcla se enfría, se puede colar el líquido resultante y guardarlo para otros usos, ampliando así su utilidad más allá del momento de cocción.

Usos adicionales en el hogar

Este preparado no solo sirve para perfumar el ambiente de manera inmediata. El líquido colado puede utilizarse como ambientador casero en un pulverizador, aplicándolo de forma ligera sobre textiles del hogar como cortinas, cojines o alfombras, siempre evitando empapar los tejidos.

También resulta útil tras cocinar alimentos con olores intensos, ayudando a refrescar el ambiente sin recurrir a sprays comerciales. Además, puede emplearse para aportar un toque acogedor en reuniones familiares, comidas en casa o tardes de invierno, cuando se busca una sensación más cálida y agradable en el interior del hogar.

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