
La psicóloga y profesora universitaria Ana Aznar, hija del expresidente del Gobierno José María Aznar y de la exalcaldesa de Madrid Ana Botella, acaba de publicar Educar también es decir no: Cómo poner límites con amor, un libro en el que defiende que "decir no es el mayor acto de amor y de respeto que le puedes regalar a tus hijos para que crezcan sanos y felices".
Con una trayectoria académica centrada en el desarrollo socioemocional infantil –ha trabajado en universidades del Reino Unido e Italia–, Aznar ha subrayado en el programa En casa de Herrero –conducido por Esmeralda Ruiz– que su obra está sustentada en datos y no en opiniones personales. "En este libro pesa sin duda la evidencia científica, todo el libro está basado en la evidencia científica", ha afirmado.
Aunque ha reconocido que su experiencia personal también influye: "Mi experiencia como madre, mi experiencia trabajando con padres y familias con los que ha trabajado durante muchos años, pues también ayuda porque le permite aplicar la teoría a la práctica".
La autora distingue en su libro entre el "padre carpintero", que "quiere moldearlo todo", y el "padre jardinero", que crea "un entorno fácil y fértil" para que el niño crezca. En la práctica diaria —ese "lunes a las 7 y media de la mañana" con prisas y conflictos—, su receta pasa por la claridad y la estructura. "Los límites se aplican desde el principio, desde muy pequeñitos hay que sentar límites", ha explicado. Y ha añadido: "Una cosa que ayuda mucho es que en tu casa haya una estructura clara", con horarios definidos que "ya no permiten discusiones". Para Aznar, esa previsibilidad "da tranquilidad, da seguridad y eso ayuda a que haya menos peleas y menos conflictos".
Los errores más frecuentes
Sobre los errores más frecuentes al decir "no", insiste en la importancia de la firmeza sin caer en el abuso verbal. "Hay que decirlo claramente y sin dudas", ha señalado. Para ello, distingue entre "el grito que cae en el abuso verbal, el de 'es que eres idiota, no haces nada bien', ese grito hay que evitarlo siempre", y "el grito ocasional" fruto del estrés diario, del que ha afirmado que "no hay evidencia que sea malo para el niño". No obstante, ha advertodo: "Si gritas todo el tiempo, tu hijo se va a acostumbrar, con lo cual vas a tener que gritar cada vez más".
📚#LIBRO "Educar también es decir no"
Esmeralda Ruiz entrevista a la Dra Ana Aznar Botella, autora del lirbo👇👇
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— En Casa De Herrero (@encasadeherrero) February 10, 2026
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En un contexto marcado por el debate sobre las pantallas, Aznar ha sostenido que no basta con prohibir. "Igual que educamos a los hijos para la vida real, hay que educarles para la vida digital, porque es que está aquí, la van a tener queramos o no", ha afirmado en esRadio. A su juicio, "reducir el debate a le doy el móvil a los 15 o a los 16 es muy simplista". La pregunta clave, ha dicho, es otra: "¿Está mi hijo preparado para el móvil? Y para eso tenemos que educarles".
Ha recordado además que "el cerebro no termina de desarrollarse realmente nunca, pero fundamentalmente tras 25 años", por lo que invita a los padres a valorar varios factores antes de entregar un dispositivo: "Uno, cómo es tu hijo; otro, qué hace tu hijo con el móvil; y la tercera es qué deja de hacer tu hijo porque está con el móvil". Si el menor "deja de dormir, de hacer los deberes o de salir porque está enganchado al móvil, hay un problema". El objetivo, ha resumido, es alcanzar "un equilibrio entre la vida social, los deberes, el deporte, la familia, dormir, las pantallas".
Establecer unas normas claras
En la adolescencia, recomienda fijar normas claras desde el primer momento. "Para mí siempre es el móvil es mío, lo tienes tú pero es mío, lo pago yo, con lo cual si las normas no se cumplen te lo puedo quitar", explica. También propone revisar el dispositivo "de vez en cuando juntos, no para controlarte, sino porque quiero ver que estás usándolo de manera segura", evitar pantallas "en el dormitorio por las noches" y "nunca en la mesa mientras se come y se cena".
Ante la presión social, rechaza tanto el aislamiento como el todo o nada. "No es bueno que el niño sea el único que no tenga el móvil", ha señalado. Por ello, ha defendido llegar a acuerdos intermedios: "No tiene que ser todo o nada, podemos llegar a puntos intermedios y ir abriendo la mano según el niño va creciendo, madurando".
Además de su labor académica, Aznar dirige REC Parenting, una plataforma de acompañamiento a padres. La iniciativa nació, explica, al comprobar que "era rara la semana que no me llamaba alguien" pidiendo orientación. Su objetivo fue "crear un sitio de confianza y acompañamiento a los padres con la mejor información".
Si tuviera que resumir su mensaje en una idea, lo tiene claro: "La fórmula mágica para criar a un niño que salga bien, lo que significa que esté bien no lo sabemos, pero sí que sabemos que un niño sin amor y sin límites es complicado que le vaya bien". Y ha concluido que al final todo se basa en "crear una relación sólida y fuerte con nuestros hijos". "Eso es educar", ha asegurado.


