
Joseph Ratzinger, que cumplirá su primer aniversario como Papa el próximo 19 de abril, dijo que "sentimos resonar en el ánimo sus repetidas invitaciones a avanzar sin miedo por el camino de la fidelidad al Evangelio, para ser heraldos y testigos de Cristo en el tercer milenio". También hizo referencia a "sus incesantes exhortaciones a cooperar generosamente a la realización de una humanidad más justa y solidaria, a ser operadores de paz y constructores de esperanza".
El Obispo de Roma aludió además a la enfermedad de Juan Pablo II, pese a la cual apareció siempre como "una roca en la fe", indicó. Recalcó la importancia de la fe del antiguo Pontífice, de la que dijo que "quienes pudieron frecuentarlo de cerca pudieron casi tocar con la mano su fe pura y sólida", que difundió "en un 'in crescendo' que culminó en los últimos meses y días de su vida". Una vida "orientada completamente a Cristo por medio de María", agregó, tras recordar el lema del pontificado de Juan Pablo II, "Totus Tuus" ("Todo Tuyo"), con el que quiso demostrar su amor por la Virgen.
La misa, que tuvo lugar un día después de la multitudinaria vigilia de oración del pasado domingo, estuvo concelebrada con varios cardenales, entre ellos el secretario de Estado vaticano, Angelo Sodano; el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, y el que fuera secretario personal de Juan Pablo II, Stanislao Dziwisz, creado purpurado en el primer consistorio de Benedicto XVI.
