L D (EFE)
George W. Bush estuvo a punto de sufrir una aparatosa caída mientras probaba un patín eléctrico Segway, aunque al final sólo quedó en un vistoso traspié. Bush, quien pasa el fin de semana en la casa de verano de sus padres en Kennebunkport (Maine) con su familia, se levantó antes del alba para una mañana de paseo y un partido de golf, en una jornada que prometía ser tranquila.
Poco después de llegar a la casa, Bush se quitó el traje y se puso una camiseta blanca, un pantalón azul corto y unas deportivas, y subió a un Seqway (un sofisticado vehículo de dos ruedas paralelas que mantiene el equilibrio a base de giroscopios).
Pero no logró ponerlo en marcha y casi dio con la cara en el suelo. Aún así, salió del brete con un atlético traspié, mientras una de sus hijas contemplaba la escena. El segundo intento fue más afortunado, y Bush y su padre dieron un paseo en sendos vehículos. Luego, la esposa y las hijas del presidente probaron los patines por turnos.
Se da la circunstancia de que este patinete iba a ser una revolución para acabar con los problemas de aparcamiento en el mundo. El aparato está basado en el sentido del equilibrio, no cuenta con freno ni acelerador y su movimiento se controla a través de la posición que adopte el piloto, que para frenar lo único que debe hacer es colocarse en posición vertical.
El proyecto contaba con el patrocinio del gigante del comercio electrónico Amazon, pero parace que no ha tenido los resultados de ventas esperados, por lo que se pensó que si Bush aparecía montando uno de estos artilugios animaría a los consumidores. Por lo visto, no era el mejor candidato para promocionar el vehículo.
Poco después de llegar a la casa, Bush se quitó el traje y se puso una camiseta blanca, un pantalón azul corto y unas deportivas, y subió a un Seqway (un sofisticado vehículo de dos ruedas paralelas que mantiene el equilibrio a base de giroscopios).
Pero no logró ponerlo en marcha y casi dio con la cara en el suelo. Aún así, salió del brete con un atlético traspié, mientras una de sus hijas contemplaba la escena. El segundo intento fue más afortunado, y Bush y su padre dieron un paseo en sendos vehículos. Luego, la esposa y las hijas del presidente probaron los patines por turnos.
Se da la circunstancia de que este patinete iba a ser una revolución para acabar con los problemas de aparcamiento en el mundo. El aparato está basado en el sentido del equilibrio, no cuenta con freno ni acelerador y su movimiento se controla a través de la posición que adopte el piloto, que para frenar lo único que debe hacer es colocarse en posición vertical.
El proyecto contaba con el patrocinio del gigante del comercio electrónico Amazon, pero parace que no ha tenido los resultados de ventas esperados, por lo que se pensó que si Bush aparecía montando uno de estos artilugios animaría a los consumidores. Por lo visto, no era el mejor candidato para promocionar el vehículo.
