
L D (EFE) Hasta el momento hay una única víctima mortal en el accidente ocurrido a las siete de la mañana en la N-1 en San Millán (Álava) además de quince heridos, que están siendo trasladados al hospital vitoriano de Txagorritxu. La intensa niebla existente en el lugar dificulta mucho la visibilidad, y de hecho, en la cola de vehículos retenidos ya se ha registrado otro accidente, en principio sin heridos.
En el lugar del accidente, la policía ha habilitado un desvío a través de la carretera comarcal A-3100 desde Olaona. Por ésta y otra comarcal, la A-3188, se accede de nuevo a la N-1, pasado el lugar del accidente. Este desvío por carreteras locales alivia la congestión, pero no la soluciona, de manera que la policía ha pedido que los conductores no entren en la N-1 en Alava por el sur, ya que se encontrarán con la retención.
Al parecer, el frenazo de varios vehículos al ver un autobús que estaba parado en llamas es el posible origen de este accidente, según explicó el conductor del autobús, Félix Pérez de Heredia. El conductor narró a "Radio Vitoria" que transportaba ocho viajeros en la línea regular de la firma "La Burundesa" entre Vitoria y Pamplona. Al salir de su parada en Salvatierra e incorporarse a la N-1, el autobús ha tenido un problema mecánico, salía abundante humo del motor y ha terminado incendiándose.
Los ocho pasajeros, "habituales" de la línea, han abandonado el autobús sin problemas, pero ha quedado completamente calcinado. El conductor explicó que, en medio de una densa niebla, han comenzado a oír golpes por detrás, por lo que supone que al ver la niebla, el humo negro y las llamas del autobús, los vehículos que venían han frenado de golpe, lo que ha provocado las colisiones en cadena.
Entre los quince vehículos accidentados hay varias pequeñas furgonetas de transporte y vehículos policiales.
En el lugar del accidente, la policía ha habilitado un desvío a través de la carretera comarcal A-3100 desde Olaona. Por ésta y otra comarcal, la A-3188, se accede de nuevo a la N-1, pasado el lugar del accidente. Este desvío por carreteras locales alivia la congestión, pero no la soluciona, de manera que la policía ha pedido que los conductores no entren en la N-1 en Alava por el sur, ya que se encontrarán con la retención.
Al parecer, el frenazo de varios vehículos al ver un autobús que estaba parado en llamas es el posible origen de este accidente, según explicó el conductor del autobús, Félix Pérez de Heredia. El conductor narró a "Radio Vitoria" que transportaba ocho viajeros en la línea regular de la firma "La Burundesa" entre Vitoria y Pamplona. Al salir de su parada en Salvatierra e incorporarse a la N-1, el autobús ha tenido un problema mecánico, salía abundante humo del motor y ha terminado incendiándose.
Los ocho pasajeros, "habituales" de la línea, han abandonado el autobús sin problemas, pero ha quedado completamente calcinado. El conductor explicó que, en medio de una densa niebla, han comenzado a oír golpes por detrás, por lo que supone que al ver la niebla, el humo negro y las llamas del autobús, los vehículos que venían han frenado de golpe, lo que ha provocado las colisiones en cadena.
Entre los quince vehículos accidentados hay varias pequeñas furgonetas de transporte y vehículos policiales.
