L D (EFE) Tras el juicio que en los últimos meses se ha seguido en Londres, el jurado, compuesto por siete mujeres y cinco hombres, declaró hoy culpable a Huntley en un veredicto emitido por una mayoría de once votos a favor y uno en contra.
Unos minutos después, el juez del caso lo condenó a sendas sentencias de cadena perpetua, la pena mayor que podía recibir. Huntley, de 29 años, era el único acusado del asesinato de Holly Wells y Jessica Chapman, desaparecidas el 4 de agosto de 2002 en su pueblo de Soham, en el sureste de Inglaterra. Su novia, Maxine Carr fue encontrada no culpable de ayudar a Huntley en relación con los asesinatos, aunque sí culpable de obstruir la labor de la justicia, por lo que ha sido sentenciada a tres años y medio de cárcel aunque ya ha cumplido la mitad de la condena.
Durante el juicio, la fiscalía había asegurado que el acusado, ex conserje en el colegio de las menores, las mató a propósito y no accidentalmente, tras fallar su plan de abuso sexual de las niñas. El abogado defensor, Stephen Coward, había pedido que fuese declarado culpable del homicidio debido a que, según alegó, Huntley mató a las niñas de forma accidental en el cuarto de baño de su casa en Soham. El acusado aseguró que las niñas murieron accidentalmente en su baño mientras él intentaba curar una hemorragia nasal de Holly, quien había resbalado y caído, mientras que Jessica se había desplomado cuando le tapó la boca para ahogar sus gritos.
