L D (EFE)
Se trata de dos personas de 31 y 37 años, vecinos de los pueblos vizcaínos de Miravalles y Arrigorriaga, que cuentan con antecedentes policiales por tráfico de drogas y otros delitos. Laura Orue desapareció el 29 de agosto de 1999. Después de salir a las once y media de la noche de la sidrería donde trabajaba los fines de semana, fue a casa a cambiarse de ropa porque había quedado con sus amigas a la 1:30 en un bar del municipio de Llodio para celebrar las fiestas locales. La joven nunca llegó a su destino y su coche, un Fiat Punto gris metalizado, apareció aparcado en la estación de tren de Miravalles.
Una semana después, dos excursionistas descubrieron sus cabellos cubiertos por tierras y helechos en un bosque cercano al caserío de su familia, en el barrio Zaldiaran, de Ceberio. Los responsables de su muerte habían cavado una fosa de cincuenta centímetros de profundidad para enterrar el cuerpo, que, según los resultados de la autopsia, no presentaba signos de violencia ni de agresión sexual. El forense determinó que había muerto por "sofocación".
En relación con este caso, la Ertzaintza detuvo en su momento al hijo del dueño de la sidrería en la que trabajaba Laura, aunque finalmente quedó en libertad sin cargos. Posteriormente, el juzgado encargado de la instrucción comisionó a la Policía Municipal de Bilbao para que indagara en el caso.
Una semana después, dos excursionistas descubrieron sus cabellos cubiertos por tierras y helechos en un bosque cercano al caserío de su familia, en el barrio Zaldiaran, de Ceberio. Los responsables de su muerte habían cavado una fosa de cincuenta centímetros de profundidad para enterrar el cuerpo, que, según los resultados de la autopsia, no presentaba signos de violencia ni de agresión sexual. El forense determinó que había muerto por "sofocación".
En relación con este caso, la Ertzaintza detuvo en su momento al hijo del dueño de la sidrería en la que trabajaba Laura, aunque finalmente quedó en libertad sin cargos. Posteriormente, el juzgado encargado de la instrucción comisionó a la Policía Municipal de Bilbao para que indagara en el caso.
