
L D (EFE)
Según fuentes sanitarias, el
Papa
, de 84 años, mantiene aún la cánula en la tráquea después de ser sometido a una traqueotomía a raíz de una crisis respiratoria. Las mismas fuentes indicaron que serán los médicos los que decidan cuándo se la retirarán.
Aunque el parte difundido el pasado jueves indicaba que Juan Pablo II debería permanecer hospitalizado aún por algunos días, los medios locales coinciden en señalar que ha sido su insistencia por regresar a la Santa Sede la que llevó a los médicos a darle el alta "anticipada". El portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, indicó que el Pontífice está deseoso de retomar su trabajo, pero se espera que esta semana la dedique a descansar en vista de que el próximo domingo comienza la Semana Santa.
Los principales ritos serán oficiados por cardenales y por el momento sólo está previsto que el Papa Wojtyla imparta la bendición "Urbi et Orbi" el Domingo de Resurrección, aunque no se descarta que pueda presidir el tradicional Vía Crucis del Viernes Santo, como ha hecho durante sus 26 años de pontificado.
Este domingo, antes de abandonar el hospital, Juan Pablo II saludó a los fieles en italiano y en polaco tras el rezo del Ángelus, con voz ronca pero clara.
Aunque el parte difundido el pasado jueves indicaba que Juan Pablo II debería permanecer hospitalizado aún por algunos días, los medios locales coinciden en señalar que ha sido su insistencia por regresar a la Santa Sede la que llevó a los médicos a darle el alta "anticipada". El portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, indicó que el Pontífice está deseoso de retomar su trabajo, pero se espera que esta semana la dedique a descansar en vista de que el próximo domingo comienza la Semana Santa.
Los principales ritos serán oficiados por cardenales y por el momento sólo está previsto que el Papa Wojtyla imparta la bendición "Urbi et Orbi" el Domingo de Resurrección, aunque no se descarta que pueda presidir el tradicional Vía Crucis del Viernes Santo, como ha hecho durante sus 26 años de pontificado.
Este domingo, antes de abandonar el hospital, Juan Pablo II saludó a los fieles en italiano y en polaco tras el rezo del Ángelus, con voz ronca pero clara.
