L D (EFE)
El proceso de beatificación del famoso arquitecto catalán, Antonio Gaudí, ha entrado este miércoles en su fase central, la denominada “fase romana", que se puede prolongar durante varios años, en la que toda la información recogida sobre su vida y obra será examinada con detenimiento por un grupo de expertos, compuesto por historiadores, teólogos y médicos. Además se requiere la certificación de un milagro por intercesión del aspirante a beato como una condición indispensable para que finalmente pueda ser elevado a los altares. De momento, los promotores de la causa tienen cuatro cartas, tres procedentes de Iberoamérica y una cuarta de la región española de Cataluña, en las que se vinculan otras tantas curaciones inexplicables con la invocación a Gaudí.
El subsecretario de la comisión de estudios de la Congregación, monseñor Michele Di Ruberto, en la celebración de la primera sesión en la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano, rompió el lacre de las cajas que contienen las actas y la documentación del proceso preliminar seguido en la archidiócesis de Barcelona. Por otra parte, a la sesión de apertura de esta fase vaticana asistió el cardenal arzobispo de Barcelona, Ricard María Carles, el juez de la primera etapa, Josep María Blanquet, y el presidente de la Asociación pro beatificación de Gaudí, Jose Manuel Almuzara. También estuvieron presentes la postuladora de la causa, Silvia Correale, el biógrafo de Gaudí Josep María Tarragona y Etsuro Sotoo, escultor japonés que ha finalizado la fachada del Nacimiento del templo de la Sagrada Familia, obra cumbre del arquitecto catalán.
Los promotores de la causa han manifestado que Gaudí cuenta con un gran número de devotos en el mundo, por lo que se han distribuido miles de estampas para la devoción en castellano, catalán, inglés, francés, italiano, alemán, japonés, portugués, polaco o coreano. Desde la asociación promotora no se pierde la "esperanza" de que el proceso de beatificación sea "rápido" y su presidente, José Manuel Almuzara, lo fundamenta en el hecho de que "a Juan Pablo II le agrada beatificar a personas que no hayan sido ni sacerdotes ni miembros de órdenes religiosas y que vivieron en santidad". El proceso de beatificación del genial arquitecto comenzó en febrero de 2000 y concluyó en su primera etapa en el arzobispado de Barcelona el pasado 13 de mayo.
El subsecretario de la comisión de estudios de la Congregación, monseñor Michele Di Ruberto, en la celebración de la primera sesión en la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano, rompió el lacre de las cajas que contienen las actas y la documentación del proceso preliminar seguido en la archidiócesis de Barcelona. Por otra parte, a la sesión de apertura de esta fase vaticana asistió el cardenal arzobispo de Barcelona, Ricard María Carles, el juez de la primera etapa, Josep María Blanquet, y el presidente de la Asociación pro beatificación de Gaudí, Jose Manuel Almuzara. También estuvieron presentes la postuladora de la causa, Silvia Correale, el biógrafo de Gaudí Josep María Tarragona y Etsuro Sotoo, escultor japonés que ha finalizado la fachada del Nacimiento del templo de la Sagrada Familia, obra cumbre del arquitecto catalán.
Los promotores de la causa han manifestado que Gaudí cuenta con un gran número de devotos en el mundo, por lo que se han distribuido miles de estampas para la devoción en castellano, catalán, inglés, francés, italiano, alemán, japonés, portugués, polaco o coreano. Desde la asociación promotora no se pierde la "esperanza" de que el proceso de beatificación sea "rápido" y su presidente, José Manuel Almuzara, lo fundamenta en el hecho de que "a Juan Pablo II le agrada beatificar a personas que no hayan sido ni sacerdotes ni miembros de órdenes religiosas y que vivieron en santidad". El proceso de beatificación del genial arquitecto comenzó en febrero de 2000 y concluyó en su primera etapa en el arzobispado de Barcelona el pasado 13 de mayo.
