(Libertad Digital)
Eduardo Úrculo había intervenido en último lugar en el diálogo que se entabló entre los asistentes acabada la comida. A la salida, mientras se dirigían hacia la puerta de la calle Pinar, el pintor se sintió indispuesto. El médico José Sancho Rof, que había asistido a la reunión, intentó reanimarle. Cuando llegaron los servicios de urgencia, sólo pudieron constatar su fallecimiento. El artista, de 64 años, había precisado tratamiento médico con anterioridad por sufrir problemas coronarios.
El director de la Residencia de Estudiantes, José García Velasco, señaló que Úrculo "debió sufrir muy poco y, prácticamente, no le dio tiempo a sentirse mal porque se desplomó de repente". Durante la comida estuvo "encantador, vitalista y cariñoso como siempre, propio de una persona que ha transmitido amor a la vida y alegría de vivir", añadió García Velasco.
Los restos de Úrculo, "uno de los emblemas de la cultura española de estos años", serán trasladados al Instituto Anatómico Forense para efectuarle la autopsia y este martes serán trasladados al Tanatorio de Tres Cantos. El artista será enterrado en Asturias.
El director de la Residencia de Estudiantes, José García Velasco, señaló que Úrculo "debió sufrir muy poco y, prácticamente, no le dio tiempo a sentirse mal porque se desplomó de repente". Durante la comida estuvo "encantador, vitalista y cariñoso como siempre, propio de una persona que ha transmitido amor a la vida y alegría de vivir", añadió García Velasco.
Los restos de Úrculo, "uno de los emblemas de la cultura española de estos años", serán trasladados al Instituto Anatómico Forense para efectuarle la autopsia y este martes serán trasladados al Tanatorio de Tres Cantos. El artista será enterrado en Asturias.
