L D (EFE) Mientras agentes de la policía autonómica intentaban disuadir al vecino, hacia el lugar de los hechos se trasladaron varias unidades de la Guardia Urbana, los Mossos de Esquadra y los Bomberos. Rápidamente inspeccionaron el bloque y detectaron una fuerte olor a gas en la octava planta.
Según explicó el subinspector de los Mossos Jordi Tenes, "a medida que avanzaban las horas, el olor a gas era más intenso, por lo que hemos decidido desalojar el edificio, acordonar la zona y entrar en el inmueble".
Esto sucedía ya entre las 15:00 horas y las 16:00 horas, cuando finalmente lograron acceder a la vivienda y hallaron al hombre aturdido, a la madre muerta en la cama y dos bombonas de butano abiertas. El vecino fue trasladado al hospital de Can Ruti de Badalona.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron técnicos de Gas Natural que comprobaron que no había ninguna anomalía en la instalación general, sino que el gas procedía de las dos bombonas. Aun así, los operarios recomendaron a los vecinos que hasta mañana por la mañana no utilicen el gas ciudad.
El desalojo se produjo hacia las 15:00 horas. Hasta ese momento ningún vecino había percibido nada extraño. "Ha sido cuando la policía ha llamado y ha dicho 'todo el mundo a la calle' cuando nos hemos dado cuenta que pasaba algo", explicó José Frías, uno de los vecinos. Otra vecina, Roser Carbonell comentó que el protagonista de los hechos "era un chico normal" y que nunca había ocasionado problemas.
