
L D (EFE) El papa Juan Pablo II, de 84 años, cumple este miércoles una semana de hospitalización en el Policlínico Gemelli, de Roma, donde se recupera de una laringotraqueítis aguda. El Pontífice se encuentra a la espera de que sea dado de alta en los próximos días, posiblemente el sábado, y ajeno a la polémica desatada sobre una eventual renuncia al papado por motivos de salud.
El Pontífice, según informaron fuentes vaticanas, pasó la noche tranquila y por la mañana, como es habitual desde que ingresó en el "Gemelli" la noche del 1 de febrero, concelebró misa en la habitación que ocupa en la décima planta del centro sanitario romano, al que considera su "tercera casa".
El Pontífice, según informaron fuentes vaticanas, pasó la noche tranquila y por la mañana, como es habitual desde que ingresó en el "Gemelli" la noche del 1 de febrero, concelebró misa en la habitación que ocupa en la décima planta del centro sanitario romano, al que considera su "tercera casa".
El estado de salud
La tranquilidad ha sido la característica en la décima planta del hospital romano donde están las dependencias privadas del Pontífice, que continúa con su recuperación, se nutre con alimentos sólidos, no tiene fiebre y pasa algunas horas fuera del lecho, sentado en su sillón.
Juan Pablo II no participará en los actos del "Miércoles de Ceniza" ni en la habitual audiencia pública que preside una vez cada semana y serán sus colaboradores los que celebren los ritos de la imposición de cenizas en la frente de algunos fieles. En el Gemelli, que también tiene una capilla, se llevarán a cabo esas tradiciones litúrgicas propias de la jornada en la que empieza la Cuaresma.
Tras el último parte médico del pasado lunes, que indicaba la mejoría del paciente, está previsto que el jueves se haga público otro y, si la evolución es la esperada por los facultativos, el Papa podría regresar al Vaticano durante el fin de semana. Pero no se tiene previsto hacer público otro boletín hasta este jueves, lo que demuestra que todo evoluciona satisfactoriamente. A pesar de ello, los médicos le han aconsejado por "prudencia", para evitar recaídas, que permanezca en el "Gemelli" unos días más.
Juan Pablo II tiene previsto retirarse en ejercicio espirituales el próximo domingo, durante una semana. De momento la cita se mantiene y cabe la posibilidad de que esos días los aproveche para descansar ante la inminente Semana Santa. El Obispo de Roma siempre ha presidido todos los largos ritos de la Semana Santa, incluido el Vía Crucis que en la noche del Viernes Santo preside en el Coliseo de Roma. Su presencia este año dependerá de su estado de salud.
