
(Libertad Digital) Los nueve guardias civiles imputados en el caso de la muerte de un vecino de la localidad almeriense de Roquetas de Mar, sometidos a investigación interna, se negaron a declarar ante un teniente coronel instructor y se remitieron a sus declaraciones ante la juez. El encargado de esta investigación dentro del cuerpo les confirmó la suspensión de funciones por seis meses, excepto en el caso del guardia alumno que sólo es de tres.
Por otra parte, la Dirección General de la Guardia Civil ha negado que se haya paralizado el expediente sancionador a los nueve imputados en la muerte del vecino de Roquetas y se ha informado de que "el expediente sigue su curso y la instrucción de diligencias internas continúa", pero matizan que eso no significa que "mañana o pasado, o en próximos días, quede parado".
Del mismo modo, según publica este miércoles el diario ABC, las fuentes de la investigación apuntan a que la víctima tenía en el coche heroína y cocaína, sustancias éstas que podría haber consumido antes de entrar por su propio pie a las dependencias de la Guardia Civil en Roquetas. Los médicos forenses enviaron para su análisis, junto a los restos de Juan Martínez Galdeano, una papelina de heroína y dos envases de medicamentos.
Alonso y Arruche
Sobre la gestión política del caso, el ministro del Interior, José Antonio Alonso, instó al director general de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche, a que no hiciera más declaraciones públicas, sobre todo después de que éste último defendiera al teniente imputado en el caso diciendo que su expediente "estaba limpio".
