L D (EFE)
El jefe del Area de Predicción del Instituto Nacional de Meteorología (INM), Angel Rivera, avanzó que para este martes se espera que continúe la actividad tormentosa en amplias zonas del Cantábrico y Pirineos, y que "a partir del jueves, es probable que vuelvan a la mitad oriental y puntos del Mediterráneo", aunque todavía está por definir su evolución.
Rivera explicó que las últimas tormentas no se han caracterizado tanto por la cantidad de agua caída, aunque ha habido registros de hasta 60 ó 70 litros por metro cuadrado, sino por "su severidad", es decir por los "fenómenos violentos como el granizo grande, algún tornado en el cuadrante noreste y viento fuerte". Además, en algunos casos esos 60 litros de agua han caído en muy poco tiempo, "otro síntoma en la severidad de la tormenta", agregó.
Estos fenómenos violentos se han registrado fundamentalmente en Cataluña, Aragón, con el episodio de Alcañiz como el más notable, y algún punto de la Comunidad Valenciana, de Castilla-La Mancha, de Murcia -menos intenso- e incluso el sábado en País Vasco, Navarra y Rioja, según los datos del INM. Sobre la aparición de los tornados, Rivera explicó que "no es extraño porque ha sido una situación típica" para su aparición, y además, "últimamente se registran más o se observan más", comentó.
Sobre las causas de este episodio, aclaró que los incendios forestales no tienen nada que ver, pues la "severidad" de las tormentas se debe a dos razones: que había aire cálido, que en las cercanías del Mediterráneo era húmedo, y a la entrada de aire frío en las capas altas de la atmósfera. El aire cálido y húmedo "es el combustible", que al llegar el frío a las capas altas de la atmósfera y alcanzarse grandes diferencias de temperatura, ha ascendido con fuerza y ha formado nubes de tormenta a 14 ó 15 kilómetros de alturas.
Esto es lo que ha dado lugar al granizo severo, vientos o tornados, prosiguió el meteorólogo, quien aclaró que es difícil tener registros sobre las características del granizo, pero que esta vez "ha sido muy notable y desde luego muy importante". Para los próximos días, el INM prevé que las temperaturas suban pero sin pasar de los límites normales del mes de agosto, es decir entre 36 y 38 grados centígrados de máxima en la mitad sur y alrededor de los 30 ó 32 en la mitad norte.
En el tercio norte, las temperaturas van a permanecer bastante frescas porque todavía habrá actividad tormentosa mañana en amplias zonas del Cantábrico y en Pirineos. Según avanzó Rivera, a partir del jueves, es probable que vuelvan las tormentas a la mitad oriental de la Península y en algunos puntos del Mediterráneo, "aunque todavía es una situación no muy definida". La permanencia de las tormentas ayudará a que las temperaturas no se disparen, pero tiene la contrapartida de que en algún punto pueden tener severidad y acarrear daños, comentó este experto, quien no obstante puntualizó que "el episodio fuerte ha pasado".
Rivera explicó que las últimas tormentas no se han caracterizado tanto por la cantidad de agua caída, aunque ha habido registros de hasta 60 ó 70 litros por metro cuadrado, sino por "su severidad", es decir por los "fenómenos violentos como el granizo grande, algún tornado en el cuadrante noreste y viento fuerte". Además, en algunos casos esos 60 litros de agua han caído en muy poco tiempo, "otro síntoma en la severidad de la tormenta", agregó.
Estos fenómenos violentos se han registrado fundamentalmente en Cataluña, Aragón, con el episodio de Alcañiz como el más notable, y algún punto de la Comunidad Valenciana, de Castilla-La Mancha, de Murcia -menos intenso- e incluso el sábado en País Vasco, Navarra y Rioja, según los datos del INM. Sobre la aparición de los tornados, Rivera explicó que "no es extraño porque ha sido una situación típica" para su aparición, y además, "últimamente se registran más o se observan más", comentó.
Sobre las causas de este episodio, aclaró que los incendios forestales no tienen nada que ver, pues la "severidad" de las tormentas se debe a dos razones: que había aire cálido, que en las cercanías del Mediterráneo era húmedo, y a la entrada de aire frío en las capas altas de la atmósfera. El aire cálido y húmedo "es el combustible", que al llegar el frío a las capas altas de la atmósfera y alcanzarse grandes diferencias de temperatura, ha ascendido con fuerza y ha formado nubes de tormenta a 14 ó 15 kilómetros de alturas.
Esto es lo que ha dado lugar al granizo severo, vientos o tornados, prosiguió el meteorólogo, quien aclaró que es difícil tener registros sobre las características del granizo, pero que esta vez "ha sido muy notable y desde luego muy importante". Para los próximos días, el INM prevé que las temperaturas suban pero sin pasar de los límites normales del mes de agosto, es decir entre 36 y 38 grados centígrados de máxima en la mitad sur y alrededor de los 30 ó 32 en la mitad norte.
En el tercio norte, las temperaturas van a permanecer bastante frescas porque todavía habrá actividad tormentosa mañana en amplias zonas del Cantábrico y en Pirineos. Según avanzó Rivera, a partir del jueves, es probable que vuelvan las tormentas a la mitad oriental de la Península y en algunos puntos del Mediterráneo, "aunque todavía es una situación no muy definida". La permanencia de las tormentas ayudará a que las temperaturas no se disparen, pero tiene la contrapartida de que en algún punto pueden tener severidad y acarrear daños, comentó este experto, quien no obstante puntualizó que "el episodio fuerte ha pasado".
