L D (EFE) En el 77 por ciento de los casos se trataba de un matrimonio entre un español o una española con una persona de otra nacionalidad; en estos casos de parejas mixtas, los españoles prefieren casarse con latinoamericanas y las españolas con europeos.
Mientras que en 1999 se celebraron 11.259 matrimonios en los que al menos uno de los cónyuges era extranjeros, la cifra subió a 17.841 en 2002, año en el que se celebraron en España 209.065 bodas. La mayoría de los extranjeros elige una pareja de nacionalidad española o de su misma nacionalidad, pero en el 39,5 por ciento de los casos en los que los dos cónyuges son extranjeros estos tienen diferente nacionalidad. El INE ha dedicado su último boletín informativo a los extranjeros en España, que según los últimos datos disponibles del padrón alcanzan ya la cifra de 2.664.168 personas, el 6,2 por ciento del total de la población residente en el país.
La población extranjera se ha multiplicado por cuatro desde 1998 y los crecimientos anuales más altos se han registrado a partir de 2000: 48,4 por ciento entre 2000 y 2001 y 44,3 por ciento entre 2001 y 2002. Los ecuatorianos son la nacionalidad extranjera más numerosas en España (14,6 por ciento de todos los extranjeros), por delante de los marroquíes, que tradicionalmente ocupaban este lugar y han pasado a un segundo puesto, seguidos de los colombianos. Hay más hombres (53,1 por ciento) que mujeres, aunque la población extranjera es básicamente masculina en el caso de los marroquíes (67,4 por ciento) e italianos (60,2 por ciento), y femenina en la procedentes de Colombia (57,1) y Perú (57,3).
La distribución de las diferentes nacionalidades entre provincias no es homogénea: los ecuatorianos son la nacionalidad predominante en Asturias, Navarra, Burgos, Soria, Madrid, Cuenca, Albacete, Murcia y Valencia. En todas las provincias andaluzas (menos en Málaga), en Cáceres, Segovia, Guadalajara, La Rioja, Huesca, en las cuatro provincias catalanas, en Ceuta y en Melilla predominan los marroquíes; los colombianos dominan en La Coruña, Cantabria, Vizcaya, Alava, Palencia, Valladolid, Avila y Gran Canaria; y los rumanos, en Toledo, Ciudad Real, Castellón, Teruel y Zaragoza. Los portugueses son la nacionalidad predominante en Orense, Lugo, Pontevedra, León, Zamora, Salamanca, Badajoz y Guipúzcoa; los británicos, en Alicante y en Málaga; y los alemanes en Baleares y Tenerife.
El 12 por ciento de los extranjeros que residían en España a 1 de enero de 2002 cambiaron de municipio de residencia durante ese año y lo hicieron cuatro veces más que los españoles. Se movieron sobre todo entre la Comunidad Valenciana, Madrid y Andalucía y destacan también las emigraciones de la Comunidad de Madrid con destino a Castilla-La Mancha, Castilla y León y Murcia. Los extranjeros constituyen el 4,7 por ciento de los trabajadores en España: en la agricultura representan ya el 8,4 por ciento de la mano de obra; en la construcción, el 6,9 por ciento; en los servicios, el 4,4 por ciento; y en la industria, el 3,1 por ciento.
Dentro del sector servicios destaca el INE que el 26,3 por ciento de las personas que se dedican al servicio doméstico son extranjeras, y en su mayoría mujeres latinoamericanas; en la hostelería, uno de cada diez empleados es ya extranjero. El sector servicios es de hecho el que emplea al mayor número de extranjeros (el 59 por ciento del total), seguido de la construcción (17,2 por ciento).
