L D (EFE)
El jueves, tras informar de la retirada de este producto, Sanidad también anunció la apertura de una investigación para esclarecer lo sucedido. Sanidad y Consumo también informó de que se trata de un producto de en el que sólo están contaminadas las galletas (que van acompañado de embutido para hacer minibocadillos) y que se han visto afectados ocho lotes diferentes que ya han sido retirados.
Sanidad recomienda no consumir las galletas y devolver el producto completo al establecimiento donde se adquirió. Hasta el momento, se añade, no se ha recibido notificación de problemas para la salud relacionados con el consumo de este producto.
La retirada de una partida de "Lunchables", fabricado por OMSA, afecta a ocho lotes diferentes de este producto tras haberse detectado en la composición de las galletas de este producto restos de cable metálico. Los restos metálicos se encuentran en los 'crackers'-galletas- que acompañan al producto, compuesto además por salami, chorizo y jamón.
La empresa, indica Sanidad, en una primera investigación ha constatado que la posible rotura de un elemento de una máquina de la línea de producción, tuvo como resultado el vertido de pequeños fragmentos de cable metálico en la masa con la que se elaboran dichos 'crackers'. El resto del plato preparado -salami, jamón y chorizo- no se ha visto afectado. En el momento de la detección de la anomalía, 606 cajas fueron retenidas en los almacenes, aunque 5.312 ya habían sido distribuidas.
Sanidad recomienda no consumir las galletas y devolver el producto completo al establecimiento donde se adquirió. Hasta el momento, se añade, no se ha recibido notificación de problemas para la salud relacionados con el consumo de este producto.
La retirada de una partida de "Lunchables", fabricado por OMSA, afecta a ocho lotes diferentes de este producto tras haberse detectado en la composición de las galletas de este producto restos de cable metálico. Los restos metálicos se encuentran en los 'crackers'-galletas- que acompañan al producto, compuesto además por salami, chorizo y jamón.
La empresa, indica Sanidad, en una primera investigación ha constatado que la posible rotura de un elemento de una máquina de la línea de producción, tuvo como resultado el vertido de pequeños fragmentos de cable metálico en la masa con la que se elaboran dichos 'crackers'. El resto del plato preparado -salami, jamón y chorizo- no se ha visto afectado. En el momento de la detección de la anomalía, 606 cajas fueron retenidas en los almacenes, aunque 5.312 ya habían sido distribuidas.
