
L D (EFE) Álvarez explicó que ante la "agresividad manifiesta" contra las mujeres y en el momento en que escuchó un "grito de dolor" de una de ellas, se vio "perdido con toda esa avalancha" frente a él y decidió sacar la pistola para "ver si intimidaba" a las personas que se abalanzaron sobre el grupo y lograba hacer que echaran a correr. "Si tuviera que hacerlo lo volvería a hacer y si eso es delito pues que venga Dios y lo vea, no solamente por ellos, por mi patria y por cualquier semejante", manifestó el vecino de Roquetas en relación al incidente.
Aseguró desconocer en un primer momento si las personas que le redujeron y arrastraron eran guardias civiles o policías locales y destacó que no le hicieron "daño ni nada" pero que le tranquilizaron debido a que se encontraba algo "excitado", tras lo que pasó a disposición judicial. La esposa de este vecino de Roquetas, María Luisa García, relató que se enteró del incidente por la televisión y dijo de su marido que es demasiado "bueno" y "humano", al justificar su acción porque actuó "con cariño" tanto en este caso como con todo el mundo.
Por su parte, una de las mujeres que portaba una pancarta en solidaridad con los guardias civiles aseguró que sufrió varias lesiones en una mano durante el altercado ante los juzgados de Roquetas y agregó que se ríe cuando recuerda el incidente de la pistola de fogueo, que le suscita una pregunta:"¿Estoy en Roquetas o dónde estoy?".
