
Los hechos tuvieron lugar poco antes de media noche, al término de los festejos, cuando las calles cercanas a la estación estaban todavía repletas de gente que volvía a sus casas, por lo que los bomberos y la policía tuvieron dificultades para acceder al lugar del suceso.
La zona en torno al lugar de los hechos -el joven vagó por varias calles adyacentes al Reichstag- quedó colapsada por transeúntes y el dispositivo de seguridad, después de que, según el portavoz policial, un centenar de agentes y 45 bomberos fueran desplegados. "Esto es el infierno", dijo Schodrowski refiriéndose a la muchedumbre que había en el lugar.
Los primeros cálculos oficiales de los Ferrocarriles Alemanes apuntan a que unas 500.000 personas habían acudido a presenciar el espectáculo luminoso que se montó para la inauguración. La nueva estación "Hauptbahnhof", cuya construcción ha tardado diez años, ha logrado quedar lista para el Mundial de Fútbol que se inaugura el 7 de junio.
