
L D (EFE) El individuo en cuestión residió en los años 90 parcialmente en Alemania y, según se observó en una reciente estancia en ese país, es actualmente un "típico islamista convencido". Las informaciones difundidas por Stern han motivado asimismo una interpelación parlamentaria de la oposición conservadora para que se aclaren la posible "pista alemana" del asesinato de van Gogh.
El portavoz de Interior del grupo conservador, Hartmut Koschyk, instó ayer al Gobierno a explicar ante la cámara baja (Bundestag) cómo es posible que uno de los presuntos implicados en ese asesinato viviera durante años como peticionario de asilo en Alemania. Según el político conservador, el sospechoso en cuestión pudo actuar de contacto y dedicarse al tráfico de drogas entre ambos países, como apuntó en su último número el semanario Stern.
