
El Sporting de Gijón jugaba un partido clave en su lucha por evitar el descenso a segunda ante el Deportivo. Los de Rubí fueron mejores pero terminaron perdiendo 0-1 en El Molinón. Tras el partido, alguien quiso imponer la ley mordaza y cerrar la boca de Luis Eduardo García, uno de los periodistas más críticos con la gestión de la directiva rojiblanca en los últimos años.
Luis Eduardo es el director de EsRadio Asturias y lleva 25 años siguiendo la actualidad del Sporting. Tiene muchos seguidores detrás, quizás por una peculiaridad que no abunda en el periodismo de este país: no es un 'chupatintas'. Dice lo que piensa, aunque moleste, y eso genera enfados a más de uno en la cúpula directiva del equipo guijonés. Este domingo, tras finalizar el partido ante el Depor, bajó a 'zona mixta', espacio adjunto a la sala de prensa donde entrenadores y jugadores atienden a los medios tras el encuentro, y al llegar se encontró con un hecho insólito. Algún desalmado no quería que Luis Eduardo hiciera su trabajo:
Cuando llegué vi que los cables de mi línea telefónica estaban arrancados de cuajo. Es muy desagradable encontrarse con este tipo de hechos. ¿Qué desalmado puede hacer algo así? Es indignante. Pregunté al club, pero se encogen de hombros. Ni siquiera utilizan las cámaras de seguridad para descubrir la verdad. No quieren mover un dedo. Desde hace tiempo, utilizan conmigo la política de luz de gas. La línea te puede fallar, pero cuando te arrancan el ADSL... En el exterior de algún campo, por donde pasan miles de personas, no es la primera, pero esto ha ocurrido en una instalación privada del estadio. Y de 14 emisorias que están ahí, sólo le pasa a esRadio, que casualmente es muy crítica con la gestión de la directiva del club
Luis Eduardo buscó solventar la surrealista situación con los medios que tenía a su alcance: "Intenté hacer las entrevistas con un teléfono móvil, pero allí abajo hay muy mala cobertura y se entrecortaba. Al final, el compañero de Radio Nacional había terminado y me dejó pinchar su línea para entrevistar a algunos jugadores".
El problema, además de periodístico, es económico: " La Liga cobra 120 euros a cada emisora por partido. A ello hay que sumar 390 euros de instalación de la línea por temporada y otros 130 euros que se abona a Movistar por utilizar esa línea cada domingo. En total, 4.570 euros por los 19 partidos que el Sporting juega en casa. Y ahora tengo que llamar para que me vuelvan a instalar la línea y son otros 390 euros", denuncia resignado el director de esRadio Asturias.
Los problemas Luis Eduardo con la directiva rojiblanca vienen de lejos. En 2008, el por entonces jefe de prensa, Leli Rubiera, le prohibía entrevistar a jugadores, incluso, en los exteriores de El Molinón, con un curioso método: "Esperaba a los jugadores fuera del estadio con un inalámbrico y para que no los entrevistara, Leli salía con una moto y me perseguía donde me encontrara. ¡Incluso fuera del estadio, en plena calle quería impedirme el derecho a informar!"
Una historia digna de una película de Almodóvar que refleja bien a las claras como pueden hacerte la vida imposible si la línea editorial no es afín a la directiva de turno. Así funciona este país.
