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Primacía de la ley

No pocos españoles, a diferencia de la generalidad de los ciudadanos de esas naciones donde triunfó la Reforma, normalmente, siempre encuentran excusas para sí o para el sector al que pertenece a la hora de no someterse al imperio de la ley.

Kolander dijo el día 2 de Diciembre de 2011 a las 20:38:

Ja ja la repanocha :-))) El del ateísmo urticante y sofocado seguirá escupiendo por el colmillo su magistral cogitación: es falso que el protestantismo sea mucho más avanzado que cualquier otra cultura, ¡porque todos los protestantes no son santos varones!
Otrosí, ¡es una creación humana, no divina como la silla de San Pedro!

Y el coro de angustiadas beatas catequistas aplaudiendo :-)))

(Una voz al fondo: "¡Echamos a los moros! ¡Hemos inventado la fregona! ¡Somos la huerta de Europa! ¿Y Trajano, qué me dicen de Trajano?")

Hale, pasadlo bien, que me voy a esquiar. Si os duele mucho el estómago tomaos un Rennie. De naaaaada.

Ammonio dijo el día 2 de Diciembre de 2011 a las 19:35:

(6)Y concluyo:
Para Weber son dos los pilares de la cultura occidental para Weber:
-El progreso científico y técnico cuya raíz está en el racionalismo.
-El capitalismo cuya raíz está en las trampas que se hacían jugando al solitario los calvinistas.

Para Weber, ambos en conjunción dan lugar a la cultura europea u occidental. Y ambos, como no puede ser de otra manera, son absolutamente independientes. Y porque son independientes hay muchos protestantes dispuestos a rechazar muchos aspectos de la ciencia y de la técnica que no casan con lo que en el libro está escrito: antigüedad del universo, evolucionismo... En otras sectas protestantes, todos los aspectos de la ciencia y del progreso: transfusiones de sangre (mejor tener dos almas que una por si las moscas ¿no?), etc.

Estas ideas concuerdan un poquito más con la realidad que las expuestas por Vidal ¿verdad? Con todo, también las considero metafísica sociológica, aunque explican un poco mejor los hechos.

Ammonio dijo el día 2 de Diciembre de 2011 a las 19:34:

(5)“La ética protestante y el espíritu del capitalismo” de Weber: La ética protestante o el mundo al revés (II).

¿Por qué el mundo al revés? Porque obligados por su teología a destacar por encima de los demás, convierten el fin en medio y el medio en fin. Me explico: lo esperable de su teología es que dios colme de riquezas a los elegidos por él, pero lo único que hacen es llenarse de riquezas para aparentar ser los elegidos de dios. Es falso que sean trabajadores porque digan que el trabajo es bueno, se hacen trabajadores para atesorar riquezas y demostrarse que están tocados por el dedo de dios. El medio de probar que están tocados por dios (riquezas), se convierte en el fin buscado. El fin (que es salvarse de las llamas del infierno) se convierte en medio o razón que mueve a enriquecerse a toda costa

Pero esto no para aquí: también logran que el fin justifique los medios empleados. Es bueno arruinar y masacrar a otros pueblos con el fin último (aunque digan que es medio) de demostrarse salvados y justificados por dios. Todo vale con tal de asegurar un pequeño capital que les garantice creer que están salvados de antemano. Nada nuevo porque muchos ya habéis señalado este hecho, pero Weber da la explicación (que no causa) de tal actitud.

(Esto es aportación mía, que no de Weber: Como dios no existe, es imposible que pueda repartir entre los protestantes las riquezas anunciadas por Calvino. La diabólica teología protestante les condena a actuar como lo hacen para contrarrestar su miedo a la muerte)

Ammonio dijo el día 2 de Diciembre de 2011 a las 19:33:

(4)“La ética protestante y el espíritu del capitalismo” de Weber: La ética protestante o el mundo al revés (I).

Los calvinistas (y en gran medida muchas otras sectas protestantes a partir del S.XVIII) miran despectivamente a otros credos que no están tocados por el dedo de dios. Lo que no pueden permitirse es que un puñetero hereje o pagano pueda vivir mejor que ellos. No porque eso contraviene a uno de sus dogmas fundamentales. Así pues, comienzan una carrera alocada por demostrar que están más tocados por el dedo de dios que sus vecinos.
Y la cosa no se queda aquí, cada uno individualmente quiere demostrar a su correligionario en la fe que es más preferido de dios.

Infelices, sólo pueden demostrar la “gracia divina” atesorando riquezas: aquí radica la acumulación de pequeñas riquezas y por tanto el nacimiento del capitalismo. Porque el capitalismo, no surge como dicen estos tres pobres infelices protestantes (Vidal, GabiToma y Kolander) de pocos grandes capitales (que se dan en cualquier época y lugar), sino de muchos pequeños capitales.

Ammonio dijo el día 2 de Diciembre de 2011 a las 19:32:

(3)“La ética protestante y el espíritu del capitalismo” de Weber: Presupuestos de la ética calvinista (adquirida después por muchas otras sectas protestantes).

-Creen el la predestinación.
-Creen que los hombres están salvados o condenados de antemano.
-Creen que los que están salvados de antemano, están tocados por el dedo de dios (la salvación está predestinada y eso se tiene que notar en la tierra) y que dios los bendice con múltiples gracias materiales como mujeres guapas, mucho dinero, éxito social, etc. (Curioso: todos son bienes materiales, de sabiduría e inteligencia, nada de nada. No lo digo yo, lo dice Calvino y Weber levanta acta de ello después)
-Ellos son el verdadero pueblo escogido por dios (¡qué novedad! no hay religión ni secta que diga lo contrario).

Estos son los principios teológicos que se creen a pies puntillas muchos protestantes, y sin excepción todos los calvinistas. En estos cuatro dogmas (porque son dogmas y en absoluto son principios racionales) nace su ética.

Ammonio dijo el día 2 de Diciembre de 2011 a las 19:31:

(2)Primeras trampas de estos proselitistas de pacotilla:

-Achacar el origen de la sociedad actual a una única causa (el protestantismo). Por eso no cuadra a nadie que tenga dos dedos de frente las chorradas que cuenta Vidal y sus adláteres. ¿Cómo explicar que haya millones de protestantes sin capital ahorrado? ¿y los millones de protestantes absolutamente ignorantes que el único libro que han leído en la vida es la biblia? Hacen falta más causas independientes del protestantismo (lo del progreso científico lo explicaré en breve).

- Poner como ejemplos grandes figuras protestantes cuando grandes figuras de hombres las encontramos a patadas en cualquier lugar, como bien señala Weber. Unos cuantos habéis dado una lista interminable de hombres de ciencia católicos.

- Y la más gorda y burda: identificar protestantismo con racionalismo (con todo lo que del racionalismo nace: cultura civilizada, conocimiento, ciencia...). Si hablamos de racionalismo, a todos se nos viene a la mente en primer lugar Descartes, que no era precisamente protestante (¡ojo! el racionalismo tampoco es de origen católico, aunque Descartes lo fuera). Aunque a mí el primero que se me viene es Spinoza (que no es judío como indica Vidal, sino ateo) aunque su racionalismo no provenga de su ateismo.
Tan distinto es el racionalismo del protestantismo, como lo es del catolicismo. Todos los racionalistas se la tenían que coger con papel de fumar para no acabar en los tribunales de fe, como es sabido.
Lo mismo ocurre con el progreso: Tendencias ludistas se dan en cualquier parte en la que no cuente mucho la razón ¿verdad, países protestantes en dónde se originó el ludismo? Fe ciega y progreso científico o técnico son de difícil conjunción (el capitalismo ya será otra historia).

Pero de estos detallitos (el racionalismo) a los que Weber concede gran importancia causal, los callamos ¿verdad? Luego pasa lo que pasa: la teoría de Vidal hace aguas por todas partes y sus adlateres, que de amor por la razón tienen poco, no ven cómo su barco “César” se hunde.

Ammonio dijo el día 2 de Diciembre de 2011 a las 19:30:

(Es vergonzoso que en lugar de que leáis el libro tenga que resumirlo, pero allá voy)
“La ética protestante y el espíritu del capitalismo” de Weber: Advertencias preliminares que da Weber.

-La ética protestante de la que habla es la ética calvinista, aunque bien es cierto que durante el siglo XVIII esta influye en muchas otras corrientes protestantes luteranas (no todas, pero sí por ejemplo a los evangélicos).

-Weber parte del hecho de que el protestantismo y el racionalismo (dos cosas bien diferentes e independientes entre sí) han contribuido al surgimiento de la cultura occidental. Para Weber las dos juntas son necesarias y tienen que ir de la mano para explicar por qué que Europa es como es y no es de otra forma. Weber no identifica protestantismo y racionalismo.

-Del racionalismo no vuelve a hablar, pues no es objeto de su estudio.

-De empresarios absolutamente podridos de dinero, no habla, pues estos se dan en todo lugar y en la misma proporción. Por tanto los descarta de su estudio pues no son ninguna nota diferencial entre las distintas culturas. Habla por tanto de la gente corriente y moliente.

Ammonio dijo el día 2 de Diciembre de 2011 a las 19:27:

Jolines, GabiToma, ¿y yo que creía que la revolución inglesa era debida a que los intolerantes protestantes no querían a una reina católica y que la segunda causa no era debida a las ansias de libertad sino un hartazgo por la subida de precios?

Debo de ser un ignorante simplista por no querer ser un metafísico como lo es usted.

La cronología es interesante, las interpretaciones de la historia una chufla porque no existe un telos que la dirija.

alef dijo el día 2 de Diciembre de 2011 a las 16:53:

Kolander es lo que es, un Testigo de Jehová que repite y repite un par de mantras y de ahí, por más que os esforcéis no saldrá, porque no tiene más horizonte en su cabeza que las cuatro sandeces que le hacen feliz y superior a los demás.

A ver kolander ¿has hecho los deberes? ¿has aprendido nuevos descalificativos o sigues con los mismos? Veo que no te esfuerzas.

¡Tanta laboriosidad protestante y al final eres un vago recalcitrante, eso sí, "protestas" mucho!

GabiToma dijo el día 2 de Diciembre de 2011 a las 15:59:

Me gustaría profundizar un poco más en el origen de la democracia. Ya he dicho en otro comentario que empieza en Gran Bretaña en el siglo XVII, cuando el pueblo, representado en el parlamento, consigue pararle los pies al rey e impone la ley, es decir, lo que legisla ese parlamento por encima de la voluntad regia. Es la "revolución inglesa".
En la época (s. XVII) esto fue una excepción a la regla de gobiernos más o menos tiránicos. Así que la pregunta es obvia: ¿Por qué allí se dieron las condiciones óptimas para que muchísima gente estuviera dispuesta a luchar contra el rey y morir en defensa de la libertad del parlamento?
Es un tema complejo, lo sé, pero hay algunos pensadores (p.e. John Snyder a quien sigo aquí) que ya han dado una explicación sólida y convincente.
Vamos por partes. Primero hay una cuestión previa.
Lo que el gobierno debería ser está directamente relacionado con la cuestión de lo que la gente piensa que el hombre debería ser. Bien, si nos dejan a nuestro albur, nuestro instinto “natural” nos dice que el gobierno debería maximizar nuestra libertad y desentenderse de nosotros. Pero esto es trivializar y no comprender la finalidad del gobierno. Si el gobierno tuviera que maximizar nuestra libertad y desentenderse de nosotros…entonces… ¿qué sentido tendría el gobierno? En efecto, la tendencia sería llevar nuestra libertad al máximo y acabar con cualquier forma de gobierno. Todo hombre y mujer apelaría a su libre voluntad para conseguir cualquier cosa que quisiera. Y, desde luego, esta es la definición del caos.
Por tanto, primera conclusión: La libertad no tiene un significado real si no hay orden. O dicho más específicamente, la libertad carece de substancia real si no se da dentro de los límites y funciones que impone una sociedad sometida a la ley, o sea, a un gobierno.
El gobierno no es solamente necesario, sino que además es ¡bueno! No es un mal necesario. El gobierno es positivamente necesario para nosotros, para vivir de la forma que debiéramos vivir. O mejor dicho: las personas, para vivir como deberían vivir, tienen que desarrollar su vida en el marco de un esquema de libertad con orden. Esto significa que hay límites a la libertad. Y sobre todo: poner estos límites a la libertad es la finalidad propia de un gobierno.
(seguirá)