
La línea 3 del Metro de Sevilla cada día está más cerca de ser una realidad. Si este lunes la Junta anunciaba que en febrero se iniciarán las obras del ramal técnico, el Gobierno ha puesto este miércoles fecha a la firma del convenio de financiación, por el que las administraciones central y autonómica dividen al 50% la inversión en el tramo norte del proyecto. Será el 23 de enero cuando se formalice este acuerdo, que obligará a Gobierno y Junta a desembolsar 650 millones de euros cada uno entre 2023 y 2030.
El Gobierno de Moreno, no obstante, no estaba dispuesto a esperar a la firma del convenio para arrancar con las obras del primer tramo, que conectará Pino Montano con el Prado de San Sebastián, estación con conexión a la línea 1, ya en funcionamiento. La consejera de Fomento, Marifrán Carazo, acompañó este anuncio con una crítica al Gobierno central, dado que, a pesar de la visita del presidente Sánchez a Sevilla el sábado anterior, el Ejecutivo no había propuesto una fecha para formalizar el acuerdo.
Apenas 24 horas después, el Gobierno aprobaba el convenio en Consejo de Ministros, y propone la fecha del 23 de enero para que se lleve a cabo la firma, y horas después, la Junta aceptaba la cita.
Reducción de plazos
El Ayuntamiento, por su parte, ha ejercido como un representante del Gobierno en Sevilla. El alcalde de la capital, el socialista Antonio Muñoz, ha dedicado las últimas semanas a reiterar el "compromiso" del Gobierno con el proyecto del Metro, que consideran "prioritario" para "modernizar" la movilidad en las grandes ciudades.
Asimismo, Muñoz ha desvelado la "predisposición" del Ministerio de Hacienda a "reducir" el plazo de ejecución previsto, que asciende a ocho años. Para ello, habría que concentrar el pago de las anualidades previstas, lo que permitiría acelerar el proceso de construcción. De su lado, la Junta se muestra abierta a considerar esta opción, una reivindicación de la asociación Sevilla Quiere Metro. No obstante, desde la Consejería de Fomento indican que el Ministerio no les ha hecho llegar ninguna comunicación relativa a este recorte de plazos.
