
María Jesús Montero, la ministra de Hacienda y ahora candidata del PSOE en las elecciones de Andalucía, protagonizó este jueves otra escena bochornosa al estallar contra el protocolo en el funeral de las víctimas de Adamuz que tuvo lugar en Huelva. En concreto, según ha adelantado el diario ABC, la ministra de Pedro Sánchez se quejó de que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, acompañase a sus majestades los reyes.
Montero quiere -y necesita- rascar votos hasta debajo de las piedras y de ahí viene su ansiedad por aparecer en primer plano siempre que puede. Y es que, no es la primera vez que la ministra de Hacienda protagoniza este tipo de episodios: sin ir más lejos, la pasada semana, mientras los reyes hablaban a los medios de comunicación, Montero avanzó posiciones empujando a varias personas para situarse próxima a sus majestades y así poder salir en las cámaras de televisión.
También ocurrió en otro funeral, el del Papa Francisco, que tuvo lugar en mayo del año pasado y donde la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se hizo un selfie junto a María Jesús Montero mientras estaban sentadas en los asientos reservados para las autoridades en la plaza de San Pedro.
Es un secreto a voces que María Jesús Montero no es una persona -y candidata- muy querida en Andalucía. No solo se puede observar en las encuestas que le dan una derrota clara en los comicios autonómicos de junio, sino también en la calle. Tras finalizar el funeral, los asistentes no se acercaron a Montero y ella tampoco hizo por consolar a las familias de las víctimas del siniestro ferroviario de Adamuz. La ministra se dedicó a hablar con otros cargos socialistas que acudieron a la misa funeral.



