
Un vecino de Málaga ha sido condenado a una multa de 600 euros por agredir a un técnico de sonido al que roció con espray de gas pimienta porque le molestaba la música. Además, deberá indemnizarle con 240 euros.
Los hechos se remontan al 20 de junio en el malagueño parque de Martiricos. Según la sentencia, de la que se hace eco Diario Sur, y confirmada por la Audiencia Provincial, el técnico trabajaba en un evento organizado por la compañía del Teatro Cervantes cuando el acusado le exigió que bajara el volumen.
Un miembro de la organización intentó mediar sin éxito. Le explicó que el profesional estaba desempeñando su trabajo y le sugirió que abandonara el lugar si el ruido le resultaba molesto. El vecino, sin embargo, mantuvo su actitud.
Ante la negativa, se acercó al técnico y le roció con gas pimienta antes de golpearle con puñetazos y patadas. Incluso llegó a lanzar una botella de cristal, aunque no impactó. La víctima sufrió excoriaciones y varios hematomas.
Según el citado diario malagueño, el juzgado considera los hechos constitutivos de un delito de lesiones leves, al no requerir las heridas tratamiento médico. La resolución es firme y no admite recurso.
