
L D (Agencias) Cuando Sergio García leyó en los emparejamientos de los partidos individuales que su nombre estaba junto al de Phil Mickelson se quitó cualquier atisbo de presión. "Derrotar a Mickelson ante su público ha sido uno de los mejores momentos de mi carrera", ha dicho El Niño.
No en vano, la puntuación conseguida por García en Oaklands Hills, la misma que logró el inglés Lee Westwood, igualan las conseguidas por José María Olazábal en The Belfry (1989), Severiano Ballesteros en Kiawah Island (1991) y el escocés Colin Montgomerie en The Belfry (2002).
Una actuación para enmarcar durante toda la competición en la que sólo cedió un empate, el obtenido en los fourballs de la segunda jornada junto al inglés Lee Westwood en su partido ante Chris DiMarco y Jay Haas. "He estado jugando bastante bien durante la semana y sentí que podía ganar a Phil. Sin duda, los hoyos 9, 10 y 11 fueron definitivos para mi suerte", dice el joven golfista castellonense. "Fue impresionante. Sabía lo que era ganar una Ryder (hace dos años en The Belfry), pero hacerlo en América es increíble", añade.
Westwood, otro de los artífices de la victoria de Europa, se mostraba eufórico: "Ha sido impresionante para mí. Cuatro puntos y medio es una cosecha fantástica." Además, el ejecutor de la victoria, Colin Montgomerie, animó al capitán europeo, Bernhard Langer, a que continúe al frente de Europa: "Ha habido muy buenos capitanes en las últimas ediciones de la Ryder, pero no ha habido ninguno como Bernhard Langer".
