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Lady Gaga y el novio con quien quiere casarse pronto

Lady gaga ha sido una de las figuras más notorias de los Juegos Olímpicos de París, donde ha presentado a su novio, Michael Polansky

Lady gaga ha sido una de las figuras más notorias de los Juegos Olímpicos de París, donde ha presentado a su novio, Michael Polansky
Gtres

Lady Gaga es una de las divas más representativas del pop internacional desde hace varios años. Tal es su notoriedad que los organizadores de los Juegos Olímpicos la invitaron a su inauguración. Fue para la cantante norteamericana todo un honor. Se dio la circunstancia que, al ser saludada por el Primer Ministro galo ella correspondió a ese encuentro, presentándole de paso a su acompañante, Michael Polansky, comentándole que era su novio. Las cámaras recogieron esos instantes y las palabras de Lady Gaga. De ese modo nos enteramos de su propósito más o menos inmediato: quiere casarse con él. La diva pasa por felices momentos en su carrera, pendiente del próximo estreno de la película "Joker: Folie à Deux", donde interpreta en esta secuela el papel de una villana.

La presencia de Lady Gaga en París ha sido un acontecimiento, aunque su participación en los eventos musicales de los Juegos Olímpicos estuvo a punto de cancelarse: un incidente que se procuró ocultar al público asistente y a los millones de telespectadores. Resultó que la jornada de inauguración, como estaba previsto, iba a estar ensombrecida al atardecer por una fuerte tormenta. La lluvia, por tanto, iba a impedir que Lady Gaga, a bordo de una embarcación por las aguas del Sena, interpretara la canción elegida, "Montruc en plumes", un éxito de los años 60 en la voz de la intérprete y bailarina legendaria Zizi Jeanmaire. La solución fue que Lady Gaga grabara su actuación en francés antes de la retransmisión en vivo y luego, ya en falso directo, se incluyó en el momento programado. Un éxito.

Lady Gaga se lo ha pasado estupendamente en la capital francesa pues contempló algunas de las participaciones en los Juegos, como fue el sensacional triunfo de su compatriota, la gimnasta Simone Biles. Siempre acompañada de su prometido, el empresario Michael Polansky, de cuarenta y seis años (ocho más que ella), con quien lleva cuatro de relaciones sentimentales. Él es un experto en negocios tecnológicos, superdotado en matemáticas, con un patrimonio relevante, aunque si nos referimos a millones de dólares, ella le gana por goleada. Aunque se sabía que ambos eran muy amigos, no se tenía constancia de que tuvieran propósitos matrimoniales. Michael le regaló un caro diamante montado en un anillo. También se ha sabido que en su cuenta de Instagram, la estrella le había dedicado esta frase: "Te quiero, cariño", añadiendo que estaba siempre deseosa de estar a su lado. Unas pocas pistas para quienes en Estados Unidos publicaban informaciones acerca de la pareja. Ahora ya es notorio, insistimos, que quieren casarse. Tendrán que ponerse de acuerdo en la fecha, dado, sobre todo, los compromisos musicales de ella.

Lady Gaga se llama en realidad Stefani Joanne Angelina Germanotta. Lleva sangre italiana en sus venas. Lo de su sobrenombre surgió cuando su productor discográfico Rob Fusari la ayudó a buscar un apelativo que resultara eufónico, comercial. Y dieron en la diana cuando éste le comentó a su pupila que poseía unas armonías vocales muy parecidas a las de Freddie Mercury. Y a la conclusión que Lady Gaga podía ser ese llamativo "nombre de guerra artístico", recordando un éxito del grupo Queen, "Radio Ga Ga". A la entonces primeriza cantante le pareció bien, hasta el punto que cuando cada mañana se reunía con el productor, en vez de saludarlo convencionalmente, le cantaba el estribillo de esa pieza, que Freddie interpretaba como solista de la mítica banda referida.

Lady Gaga se convirtió en una bomba sensual a lo largo de las últimas décadas. Aunque su estatura es breve, mide sólo un metro y cincuenta y cinco centímetros, en el escenario se transforma, se crece, apoyada por una espectacular coreografía, y ella misma cantando y bailando con extraordinario vigor, luciendo siempre muy llamativos modelos, algunos de ellos diseñados por ella misma. Lady Gaga ha influido mucho en otras estrellas, como Beyoncé.

No fue de la noche a la mañana cómo consiguió su escalada a la fama. Superando toda clase de sacrificios. Y también olvidando una grave depresión que la mantuvo un tiempo encerrada, sin querer saber nada de su futuro. Contando diecinueve años fue violada por un vecino, cerca de su casa. Quedó embarazada. Abortó, silenciando durante varios años ese grave incidente, hasta que lo reveló en el transcurso de una amarga entrevista.

La vida sentimental de Lady Gaga estuvo al principio supeditada a esos penosos recuerdos que no lograba borrarlos de su memoria. No obstante se impuso a si misma el deseo de relacionarse con hombres de su edad, que fue el caso del actor Taylor Kinney, con quien compartió su vida en 2015 durante un año. En 2017 lo fue también con su representante Christian Karino, aunque en 2019 lo dejaron. Y ya en 2020 es cuando el corazón de Lady Gaga vibró al encontrar en Michael Polansky la persona que la enamoró. Es un tipo atlético que, a su lado, ella parece casi una niña. Pero tiene ya treinta y ocho años. Es de Nueva York. Muy vitalista. No le ha importado que su novio tenga una hija de una anterior relación.

Decíamos al principio que Lady Gaga, que es cantautora, bailarina, actriz y diseñadora de moda, también se haya interesado por el cine, aunque en menor medida a la música. Ya en 2018 fue protagonista de "A Star Is Born", remake de "Ha nacido una estrella". Y como las críticas que recibió fueron altamente satisfactorias, aceptó intervenir de nuevo en la pantalla en "Joker 2". Su título en español, probablemente sea al estrenarse "Joker: locura de a dos" (en su original, "Joker: Folie à Deux"), donde el payaso villano vuelve a ser el notable actor Joaquín Phoenix, tan brillante que, en la primera parte, consiguió un Oscar al mejor actor. Aquel filme costó cincuenta millones de dólares, pero la productora Warner Bross recaudó ¡mil millones!

En esta secuela, Lady Gaga es una villana que compite con Joker. Su personaje es Harley "Lee" Quinzel. Phoenix sigue siendo el terrible Arthur, que espera un implacable juicio por sus crímenes, internado en un hospital psiquiátrico, donde escucha una música que influye en su retorcida mente. Lady Gaga aceptó en su contrato interpretar algunas canciones, con la condición de que su voz no sería la habitual, sino adaptada técnicamente conforme lo requería su papel. Por cierto: Joaquín Phoenix se decidió también a cantar y en los descansos del rodaje, Lady Gaga se reía de él. Cuando concluyó la película, su compañero se fue directo a ella, que tomaba tranquilamente un café y escupió sobre la taza. Un detalle francamente de mala educación, aunque ambos procuraron tomárselo a broma.

Tal filme se exhibirá en el inmediato Festival de Venecia. Se presupone que sus dos estrellas asistirán a la "premiére" en el Lido de la ciudad de los canales. Como también pensamos que ella irá del brazo de Michael Polansky, su adorado amor.

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