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José Coronado: dos años de amor con Irene López, su compañera de 'Entrevías'

José Coronado vive un dulce momento personal y profesional gracias a la serie Entrevías, en la que conoció a su actual pareja, Irene López.

José Coronado vive un dulce momento personal y profesional gracias a la serie Entrevías, en la que conoció a su actual pareja, Irene López.
Gtres

José Coronado está nuevamente en la programación televisiva de Telecinco con la cuarta temporada de la serie "Entrevías", que comenzó a emitirse en 2022 con un elevado índice de audiencia, aunque ya en la pasada temporada sus guiones fueron perdiendo interés y quieren remontar ahora. No obstante su protagonista José Coronado está fuera de esa consideración, por su buen quehacer interpretativo. Para él, además, "Entrevías" le ha supuesto haber conocido a una de las actrices con quien no sólo comparte reparto: es su pareja desde hace algo más de dos años. Se suma así a una larga lista de amores del excelente actor madrileño, a quien por su biografía sentimental no dudamos en reconocer como el mayor seductor del cine español desde hace cerca de cuatro decenios. No ha querido estabilizar su vida hogareña por mucho tiempo ni tampoco contraer matrimonio. Libre como un pájaro, su vida donjuanesca es pródiga en idilios con mujeres del mundo artístico y social.

Comenzando por su última conquista, Irene López Juárez, a quienes se les ha fotografiado subida ella en la trasera de una moto conducida por el galán. No es de su gusto aparecer en las revistas rosas, pero tampoco impiden las labores de los reporteros. José Coronado es educado y siempre ha respetado a los periodistas.

Considerado como uno de los mejores actores, lo chusco es que no pensó nunca ejercer esa profesión. Nacido en Madrid en agosto de hace cincuenta y siete años en el seno de una acomodada familia, padre ingeniero y madre ama de casa tradicional, se matriculó en dos carreras que nunca concluyó: Derecho, dos cursos, y Medicina, cuatro. Vivió una época bohemia que él mismo definía como la de un jugador de cartas. Le iba la marcha. Guapo, lo ficharon para un spot de cierta marca de whisky. También fue modelo, montó una agencia de esa profesión, otra de viajes, fue propietario de un restaurante. Hasta que un día le dio por acudir por estudiar Arte Dramático con la eminente Cristina Rota. Debutó con un pequeño papel en la compañía del Centro Dramático Nacional que representaba "El público", de García Lorca. La sorpresa fue inmediatamente después cuando el productor Emiliano Piedra lo contrató como protagonista de una interesante película de intriga, "Berlín Blues", el año 1988. No lo hizo mal en su debut. Lo conocí entonces, le hice una de las primeras entrevistas, de las muchas que después concedería. Me resultó un joven inteligente, que se integraba en el mundo artístico sin mucha vocación pero capaz de aprender la técnica interpretativa. Aportaba, de entrada, una excelente fotogenia. Con los años demostró su talento. Ganó en 2011 un premio Goya al mejor actor ("No habrá paz para los malvados") en 2024 otro al mejor actor de reparto ("Cerrar los ojos"). Su popularidad, desde luego, la ha conseguido por sus series de televisión, la mayoría en personajes violentos, duros, unas veces en defensa de la ley, y otras al lado contrario. Lo que no ha le impedido asimismo lucirse en papeles de comedia.

Si antes de ser actor ya ligaba con frecuencia, sus apariciones en la pantalla y en televisión le permitieron la conquista de muchas mujeres. La primera de ellas Paola Dominguín, la menor de los tres hijos de Luis Miguel, el torero, y Lucía Bosé. Se conocieron durante el rodaje de "Brumal", en 1987. Su unión duró un par de años, siendo padres de un varón, Nicolás quien ya separados sus progenitores, vivió hasta hacerse independiente largo tiempo. Tiene ahora treinta y cuatro años y alterna dos ocupaciones, la de actor y la de abogado.

El apasionado encuentro entre José Coronado e Isabel Pantoja supuso el final de su convivencia con Paola Dominguín. Ella estaba "mosca" con lo que se enteraba de las andanzas sentimentales de su pareja, consciente con que "le ponía los cuernos" a menudo. Sincero, le admitió: "Sí, estoy con Isabel Pantoja". Y hasta ahí llegó su vida junto a Paola, que lo despachó sin miramientos, a pesar de que lo quería muchísimo.

Isabel, la estrella de la película "Yo soy esa", quedó derretida a poco de empezar el rodaje, cuando para la ficción acercaban sus cuerpos. Pero es que, en las pausas, en el camerino de uno de los dos, eran unos fogosos amantes. Tardaron en saberse esos amores. La cantaora todavía era a los ojos de la gente "La viuda de España", arrastrando su viudedad. Muerto "Paquirri", Isabel se consoló con el guapo Coronado.

Como quiera que José Coronado no estaba por la labor de matrimoniar con Isabel, y ésta tampoco estaba dispuesta a ser sólo la amante del actor, lo dejaron. De manera cordial.

Volvería José Coronado a ser padre, esta nueva vez de una niña, Candela, nacida en 2002 de su relación con Mónica Molina, hija de aquel fenómeno del cante, el malagueño Antonio Molina. A la que vio por vez primera Coronado en un desfile de modas de Roberto Torretta. Hubo un intercambio de miradas y el comienzo de un romance, que expiró pronto. Candela ha vivido varias temporadas en casa de su padre.

La lista que sigue a continuación, sin que la situemos con orden cronológico, se refiere a las conquistas que hemos averiguado sostuvo José Coronado entre los años 90 y las décadas siguientes, a saber: con Silvia Abascal, Amparo Larrañaga, Lydia Bosch, Esther Cañadas, Paula Echavarría cuando vivieron un verano en aguas canarias… Todas ellas procedían del campo artístico, cine y modas.

Hasta que una periodista fue a entrevistarlo y José Coronado quiso alargar aquel encuentro. Ella se llamaba Elena González de Prado, transcurría 2010 y emprendieron una relación que duraría tres años. El actor volvió a ser descubierto por sus constantes infidelidades y acordaron despedirse. Pero más adelante, se reencontraron en 2016, aunque prosperó poco tiempo la reanudación de aquel amor.

El actor cambió de pareja con una joven aristócrata, nada menos que María Eugenia Martínez de Irujo, benjamina de la duquesa de Alba. A partir de 2015 frecuentaron discotecas de moda, en Madrid e Ibiza, también vivieron su amor en París. Pero durante sólo poco más de un mes. ¿Quién de los dos se cansó antes? No lo sabemos. Pero conociendo los impulsos amatorios del galán, apostaríamos que él no quería tener a las puertas de su apartamento a los "paparazzi" deseosos de verlos muy acaramelados. Y rompieron, silenciosamente.

José Coronado aparecía frecuentemente en las revistas, sobre todo por esas historias sentimentales. A esas publicaciones, en general, les interesa poco la faceta profesional de sus personajes. Es posible que por esa razón haya actores que tengan la apariencia de ser frívolos y no se les reconozca su categoría actoral. Pero así funcionan tales semanarios del corazón. Precisamente a consecuencia del trabajo que Coronado venía ejerciendo en sus películas y series, sufrió en 2017 un infarto de miocardio, que le hizo reflexionar cuando superó aquel aviso. Y si redujo sus actividades, también incluyó la de sus ligues.

Transcurrieron unos años, no se supo de otros romances, hasta conocerse el actual con la actriz Irene López. ¿Durarán mucho tiempo juntos? Difícil predicción conociendo a José Coronado. Y es que los guapos como él lo tienen claro: no pueden dejar de interesarse por las vidas de otras mujeres.

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