
Tita Cervera ha formalizado este jueves en el gótico Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona, ante el alcalde Jaume Collboni, su "amor" por Barcelona, después de que se haya concretado un nuevo Museo Thyssen en la ciudad, y ha asegurado que será "un museo del siglo XXI con todos los pormenores que conlleva".
Ubicado en el antiguo Cine Comedia, en el enclave del Paseo de Gràcia y la Gran Vía, el nuevo museo "no podrá abrir al público antes de 2027", señaló por su parte Jaume Sabater, CEO del fondo inversor Stoneweg, por la tramitación urbanística municipal y el desarrollo del proyecto arquitectónico, que realizarán conjuntamente un taller de arquitectura catalán y otro internacional.
Carmen Thyssen recordó que siempre creció rodeada del mundo del arte y "sin querer, me he convertido con los años en coleccionista seria". La baronesa expresó su voluntad de mostrar su colección porque cree que "los artistas no han pintado para una sola persona sino para toda la humanidad".
En esta jornada estuvo acompañada una vez más por su hija Carmen, que se ha convertido en su fiel escudera y la que se está preparando para continuar su legado. A diferencia de su hermana Sabina, Carmen se deja ver más en público y ha acompañado a su madre a varios actos, como la reciente ceremonia de entrega del premio ‘Women in art’ que recibió de la revista Harper’s Bazaar. Con su asistencia a este tipo de actos, la joven aprende cómo trabaja su madre y todo lo necesario para continuar con el legado artístico de la familia Thyssen.

La baronesa no ha aclarado si algunas de sus obras distribuidas en otros museos, entre ellos el MNAC, que muestra 27 cuadros de su colección, tendrán como destino el nuevo museo, pero ha afirmado que "todas las colecciones van a fluir juntas" con el objetivo de que "crear un ambiente maravilloso que convierta este museo en un referente internacional".