
Coincidiendo con el 61º cumpleaños de Michelle Obama, la prensa internacional pone el foco en la ausencia de la que fuera Primera Dama en algunos importantes actos que han acontecido recientemente en Estados Unidos. La mujer de Barack Obama, ex presidente de Estados Unidos, no interrumpió sus vacaciones en Hawai para asistir al funeral de Estado del expresidente Jimmy Carter, celebrado la semana pasada en Washington, y en el que su marido fue colocado junto a Donald Trump y su esposa.
Tampoco estará presente en la investidura de Trump el próximo lunes 20 de enero en Washington, un acto en el que anteriores mandatarios y primeras damas dejan de lado sus diferencias políticas para que se produzca el relevo presidencial. Cabe recordar, que los Trump ya rompieron la tradición con su ausencia en 2021 en la ceremonia de Joe Biden. Una fuerte cercana a Michelle Obama confirmó su animadversión por Trump a la revista People: "No hay forma de exagerar lo que siente por él. No es de las que ponen una cara agradable y fingen por el bien del protocolo. Michelle no hace nada porque se espera de ella, sea un protocolo o una tradición".
¿Cuál fue la excusa entonces para no acudir al funeral de Jimmy Carter? Días antes de su muerte, los Obama destacaron los valores de "integridad, respeto y compasión" que encarnaba el gran estadista del Partido Demócrata y el expresidente más longevo de la historia de Estados Unidos. Su incomodidad tras conocer que le habrían asignado un asiento al lado de Trump, por tanto, habría sido el único motivo de su ausencia.

Un mes antes, coincidiendo con las elecciones presidenciales, los Obama hicieron una declaración en la que llamaban a los estadounidenses a "extender la buena fe incluso a personas con las que estamos profundamente en desacuerdo". Por este motivo la actitud de Michelle Obama ha sido muy comentada en Estados Unidos, ya que para los más críticos la Primera Dama podría haber guardado sus sentimientos en un día importante para la historia del país. A su marido, en cambio, se le vio bromear con Trump durante el servicio religioso en memoria de Carter.
Rumores y una actriz de Hollywood
Michelle Obama parece estar de vuelta de todo y ha decidido dejar de fingir que el protocolo es importante para ella una década después de abandonar la Casa Blanca. El matrimonio Obama, a la vista de todos recto e inquebrantable, se enfrenta a nuevos rumores de crisis en un momento en el que Michelle habla como nunca de los problemas de su matrimonio. "Barack quiere que sea más racional y yo le digo, ‘no me vengas con tanto sentido común. ¡Estoy enfadada!", dijo en 2023 en el podcast de Oprah Winfrey en una charla en la que admitió que tienen personalidades muy diferentes.
La pareja también ha tenido que lidiar con las habladurías sobre la actriz Jennifer Aniston, a la que sitúan como "tercera en discordia" en su matrimonio. El pasado mes de octubre, la estrella de Friends desmintió la información de una revista del corazón que afirmaba que mantiene una relación con Barack Obama. El rumor se agravó cuando los presentadores del popular podcast Who? Weekly aseguraron que los Obama "hacían vidas separadas" mientras que él y Aniston mantenían una relación abierta. La actriz se apresuró a aclarar: "Le conocí una vez. Conozco a Michelle más que a él".

A pesar de todo, el matrimonio sigue capeando rumores. En 2013 Enquirer publicó que Michelle apoyaría a su marido hasta que terminara su presidencia, momento en el que él regresaría a Hawai y ella se quedaría en Washington. Más de una década después, siguen juntos aunque es ella la que pasa largas temporadas en las islas.