Colabora

Las contradicciones de Billie Eilish, la nueva musa anticapitalista que ingresó más de 50 millones en 2025

La artista de 24 años aprovecha su altavoz para hablar de las injusticias que azotan el mundo desde una situación de privilegio.

Billie Eilish con un pin pro Palestina | Alamy

La ceremonia de entrega de los Premios Grammy 2026 que tuvo lugar el pasado domingo se convirtió en una auténtica protesta contra Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y las políticas migratorias con las redadas de los agentes de ICE en el centro de la polémica. Mientras que el año pasado el símbolo de crítica era el pin pro Palestina, este año numerosos artistas nominados e invitados lucieron uno en el que se podía leer 'ICE OUT' (ICE fuera).

Una de las cantantes más comprometidas con la situación de crisis social en su país es Billie Eilish, precisamente ganadora del Grammy a 'Canción del año' por Wildflower. La cantante de 24 años aprovechó su discurso de agradecimiento para denunciar que "nadie es ilegal en tierra robada". "Es difícil saber qué decir y qué hacer ahora mismo. Me siento muy esperanzada en esta sala y creo que tenemos que seguir luchando, alzando la voz y protestando. Nuestras voces y la gente de verdad importan", expresó, rematando con un "fuck ICE" (que le den a ICE) que provocó los vítores y aplausos de gran parte del teatro.

Durante el último año, la californiana se ha convertido en una especie de musa anticapitalista que aprovecha su altavoz para hablar de las injusticias que azotan el mundo desde una situación de privilegio. Nacida en Los Ángeles y de padres también artistas, la joven ostenta algunos importantes récords, como ser la primera artista en conseguir el Grammy a 'Canción del año' tres veces (2020, 2024, 2026) y la más joven en ganar las cuatro categorías principales en una misma ceremonia. Además, también es la persona más joven en ganar dos premios Oscar por No Time to Die (James Bond) y What Was I Made For?, de la película Barbie.

Con todo este éxito e influencia, Eilish es ya de las artistas más ricas de la industria musical. Según la revista Forbes, sus ingresos solo en 2025 ascendieron a 52 millones de dólares en una meteórica carrera que avanza a pasos agigantados. El pasado 29 de octubre recibió el premio a la Innovación otorgado por Wall Street Journal en un evento celebrado en el museo MoMa de Nueva York por su "compromiso con causas sociales y medioambientales".

En su discurso de agradecimiento, lanzó un mensaje a los presentes, rostros tan conocidos y con carteras tan abultadas como Mark Zuckerberg, George Lucas o la modelo Karlie Kloss, esposa de Joshua Kushner, fundador de la firma de capital riesgo Thrive Capital. "Os quiero a todos, pero hay algunos aquí que tienen mucho más dinero que yo. Sois multimillonarios... ¿Por qué lo sois? Sin ánimo de ofender, pero sí, regalad vuestro dinero".

Las contradicciones de Billie Eilish

Aquel mensaje dio la vuelta al mundo, pero también se desveló que, entre tanta palabrería, la cantante no es una habitual de las donaciones y la beneficencia. Aunque es cierto que se ha implicado en causas en la protección del medio ambiente, tuvieron que pasar varios días hasta que su equipo de publicidad hizo pública su donación de 11,5 millones de dólares recaudados directamente de su gira Hit Me Hard and Soft (que embolsó casi 200 millones de dólares) para apoyar iniciativas centradas en equidad alimentaria y contaminación por carbono.

De hecho ha sido tachada de "activista performativa" en las redes sociales. Mientras aprovecha su perfil de Instagram y los micrófonos para dar lecciones, Eilish continúa ingresando millones con acciones que nada tienen que ver con la música. En noviembre de 2025, poco después de su discurso anticapitalista en el MoMa, comenzó a promocionar su tercera fragancia en las redes sociales y un mes antes, había anunciado su colaboración con el juego de mesa UNO, con el que lanzó su baraja personalizada. También fue muy criticada por su trabajo con el director de cine James Cameron –responsable del documental sobre su última gira que verá la luz este año– porque alcanzó el estatus de milmillonario a finales de 2025.

Uno de los responsables de esta imagen de activista es su hermano, Finneas O'Connell, que además es su mano derecha y moldeador de la carrera de Eilish. El compositor está muy atento a todas las críticas que recibe su hermana e incluso llegó a justificar las decisiones de Billie asegurando que para que la cantante pueda hacer donaciones, necesita ganar más dinero.

Billie Eilish y Finneas

Hasta 2021 se creía que la joven continuaba viviendo con sus padres en su modesta casa de la infancia en el barrio de Highland Park, en Los Ángeles, pero fue aquel año cuando salió a la luz su secreto mejor guardado: dos años antes había comprado un rancho de caballos que perteneció a la cantante Leona Lewis por más de dos millones de dólares.

Su hermano se encargó de montar un discreto imperio inmobiliario familiar con la compra de su primera casa, una mansión de estilo colonial español en Los Feliz, Los Ángeles, valorada en 2,73 millones de dólares. Aunque sin duda, la propiedad más impresionante de los hermanos es una casa en la playa en Malibú adquirida por 5,2 millones de dólares que abarca 118,5 metros cuadrados y está situada a pie de playa. Hay rumores de que esta casa fue vendida en 2022, pero los artistas cuidan mucho que no se conozcan detalles sobre sus propiedades.

Temas

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario