
Mónica Cruz se ha estrenado como diseñadora presentando su primera colección cápsula, creada mano a mano con la firma leonesa Silvia Fernández formada por quince vestidos de alta costura, donde busca reivindicar el "amor a la moda".
La presentación coincide con la reciente polémica protagonizada por Rosalía, denunciada administrativamente por fumar en un espacio interior durante una entrevista en el pódcast Special People Club. La asociación Nofumadores.org considera que la artista catalana ha vulnerado la ley antitabaco y la normativa audiovisual, dada su influencia sobre el público joven, al interrumpir la grabación para encender un cigarrillo e invitar a la presentadora.
Preguntada por este asunto, Mónica Cruz ha cerrado filas en torno a la cantante. Aunque desconocía el revuelo mediático, la actriz ha querido restar importancia al incidente y ha lanzado un mensaje de apoyo incondicional: "A mí Rosalía me parece fascinante". Cruz ha lamentado la presión a la que se somete a las figuras públicas, señalando que "no se puede vivir pendiente de la lupa" y defendiendo el talento de la intérprete, a la que define como "una maga".
En un tono más distendido, Mónica ha revelado la pasión musical de su familia, confesando que su hermana, Penélope Cruz, es una "súper fan" de Bad Bunny. Una admiración que llevó a la oscarizada actriz a subir al escenario en el Coliseo de San Juan de Puerto Rico junto al artista, protagonizando uno de los momentos más virales de la gira del puertorriqueño.
Más allá del mundo del espectáculo, Cruz ha mostrado su preocupación por el impacto de la tecnología en los menores. La actriz ha celebrado las iniciativas para limitar el uso de redes sociales, advirtiendo sobre el peligro de que los adolescentes normalicen relaciones afectivas basándose en la pornografía accesible en la red. Como madre, aboga por un equilibrio sensato entre el mundo digital y la vida real, instando a los padres a ejercer su responsabilidad.
Respecto a la privacidad de su propia hija, Mónica Cruz se mantiene firme en su decisión de protegerla de la exposición pública hasta que sea mayor de edad. Su objetivo es acompañarla sin caer en la sobreprotección, dándole las herramientas necesarias para que, llegado el momento, pueda defenderse por sí misma con seguridad.
