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Tamara Falcó en vísperas de celebrar su tercer aniversario de boda

La marquesa de Griñón factura miles de euros al mes gracias a la televisión, exclusivas marcas y la reforma del palacio de El Rincón.

Gtres

Tamara Falcó se casó el 8 de julio de 2023 con Íñigo Onieva. Desde entonces la pareja no ha perdido contacto con los medios de comunicación, ella por su presencia en programas de televisión, desfiles de modas, eventos sociales y él por sus negocios de hostelería y un club privado. Viajan a menudo. Y la prensa del corazón espera el momento que puedan anunciar el embarazo de la reconocida como socialité —vocablo al que me cuesta reconocer como de nuestra lengua por lo mucho que se repite desde hace un tiempo—. Si se ha sometido o no a algún tratamiento ginecológico es algo que la sexta marquesa de Griñón lleva en el más absoluto secreto. Su edad, cuarenta y cuatro años, no responde a lo que físicamente representa; ni mucho menos. Le lleva siete años y medio a su marido.

Lo que cobra allí donde interviene o forma parte de sus negocios

Alto es el nivel de vida que lleva Tamara. Puede permitírselo. Porque factura más que muchas mujeres empresarias. Si no, lean a continuación cuánto se embolsa. Por cada aparición semanal en El Hormiguero, dos mil quinientos euros. No hemos de juzgarla como a sus compañeros tertulianos, avezados en su cometido. Sus risas son constantes.

Por su asistencia a una fiesta, posar en el photocall donde siempre hay nombres de patrocinadores o artículos en promoción, acudir a la presentación de marcas de moda o de otra clase suele percibir treinta mil euros.

Su paso por MasterChef también le proporcionó 'un pico'. Si los participantes famosos que por allí desfilan se llevan tres mil euros del ala, Tamara, más popular que muchos de ellos, debió cobrar una cantidad superior.

Al mes obtiene otros cincuenta mil euros por contratos varios de sus negocios aparte. Y además están los ingresos por alquileres inmobiliarios de su propiedad o procedentes de eventos, bodas, sobre todo, en el palacio de El Rincón, que ahora están reformando ella y su hermano Manuel Falcó.

Manuel Falcó, hermano de Tamara

El Rincón, situado en el pueblo madrileño de Aldea del Fresno, fue construido en 1862 sobre una parcela de ciento veintitrés hectáreas, buena parte dedicada a los cultivos, en especial los viñedos, que con tanto mimo cuidaba el marqués de Griñón. Carlos Falcó, padre de Tamara, invirtió prácticamente todo su patrimonio en metálico que poseía para embotellar más de una marca, lo mismo que hizo con sus olivos y el aceite. Llegó un momento que se vio precisado a pedir un préstamo para adquirir maquinaria en sus bodegas, y quien acudió en su ayuda fue la que entonces era su esposa, Isabel Preysler.

Ese palacete es una joya arquitectónica con más de treinta habitaciones, entre las de uso particular y las de invitados, cuando vivía el marqués, espléndidos salones, patios... Tiene su historia, porque durante la Guerra Civil lo ocuparon fuerzas republicanas. También fue cuartel general del general Franco durante la Batalla de Brunete. Carlos Falcó lo heredó de su tía Paloma Falcó y Escandón.

Citábamos que allí se han celebrado bodas, tanto de la familia como de novios que alquilan El Rincón. Entre ellas las del propio marqués cuando se desposó en 2017 con la última de sus esposas, Esther Doña. Y también la de Tamara con Íñigo Onieva, celebración 'por todo lo alto', como pudo constatarse en las páginas de ¡Hola!. Y mucho antes el enlace de Julio José Iglesias con Charisse Verhaerts en 2012, pareja divorciada a estas alturas.

Pero El Rincón alberga más historias. Coto de caza que frecuentaba mucho Don Juan Carlos, muy amigo de la familia Falcó. Hablando de actividad cinegética, en su interior y en el exterior se rodó la primera parte de la saga cinematográfica La escopeta nacional. Ítem más: Remando al viento, que Gonzalo Suárez realizó con Hugh Grant en el personaje de Lord Byron. También hace un par de años Alejandro Amenábar ocupó el palacio para su película Mientras dure la guerra, sobre la vida de Miguel de Unamuno en los días que siguieron al final de la contienda civil. Como también en fechas más recientes se filmaron secuencias de la serie La promesa. Y cuando allí también se tomaron imágenes del reality La Marquesa, Tamara reveló que El Rincón estaba ya bastante deteriorado, de ahí que haya emprendido, como decíamos, su necesaria reforma. Pensaba abrir un restaurante de lujo, proyecto que desechó. El castillo, como también es citado, estuvo a punto de ser vendido por Tamara y su hermano por siete millones de euros. O no encontraron comprador, o prefirieron descartar tal oferta.

Sépase que el marqués de Griñón, fallecido a causa del covid en 2020, dejó escrito en su testamento que El Rincón lo heredarían Tamara y Manuel. Lo mismo que para Tamara, por expreso deseo de su progenitor, fue el título de marquesa, con tratamiento de ilustrísima señora. Los otros hijos del aristócrata (Xandra, Duarte y Aldara) disfrutan de diferentes propiedades. Digamos que ni en su vida familiar, ni con amigos, ni en el trato con personas de cualquier condición social, Tamara hace uso del título nobiliario, lo que reserva, imaginamos, para alguna ocasión que así lo requiera.

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