Nuevos estudios revelan que los movimientos sísmicos en la Luna, y no impactos de meteoritos, fueron los responsables de los cambios en el paisaje del valle Taurus-Littrow, lugar donde alunizó la misión Apolo 17 en 1972.

Los terremotos lunares causaron cambios en el paisaje del Apolo 17
Esta conclusión ofrece una nueva perspectiva sobre la actividad geológica lunar y el entorno que exploraron los últimos astronautas en pisar la superficie del satélite.
