Colabora

Identifican una forma de vida extinta de hasta ocho metros que dominó la Tierra hace 400 millones de años

Un estudio descarta que Prototaxites fuera un hongo y lo sitúa como un linaje eucariota perdido sin equivalentes actuales

Prototaxites. | Science Advances

Un nuevo análisis de fósiles del Devónico temprano publicado en Sciences Advances ha concluido que Prototaxites, el mayor organismo terrestre conocido durante millones de años, no era un hongo, como se pensaba hasta ahora, sino un linaje eucariota completamente extinguido, distinto de plantas, animales y hongos actuales.

Prototaxites habitó la Tierra entre hace 420 y 370 millones de años, cuando los ecosistemas terrestres estaban en plena transformación. En ese periodo, las plantas más altas apenas alcanzaban unos centímetros, mientras que estos organismos cilíndricos podían superar los ocho metros de altura y alcanzar hasta un metro de diámetro.

Los fósiles muestran estructuras verticales sin hojas, ramas ni raíces evidentes, que emergían del suelo como grandes columnas. Durante gran parte del Silúrico y el Devónico, Prototaxites fue el organismo terrestre más grande del planeta, solo superado más tarde por los primeros árboles.

Un enigma abierto desde el siglo XIX

Desde su descubrimiento a mediados del siglo XIX, la naturaleza de Prototaxites ha sido uno de los mayores enigmas de la paleontología. A lo largo de más de 160 años, se propusieron múltiples hipótesis: árbol primitivo, alga gigante, líquen colosal o hongo de tamaño excepcional.

Sin embargo, ninguna de estas interpretaciones lograba explicar de forma coherente su estructura interna, su metabolismo y los datos químicos extraídos de los fósiles. Estudios previos ya habían descartado que fuera una planta o un organismo fotosintético, y tampoco se encontró evidencia sólida de una simbiosis tipo líquen.

El fósil clave de Escocia

El nuevo trabajo se basa en el estudio de Prototaxites taiti, una especie procedente del yacimiento de Rhynie, en Escocia, uno de los enclaves paleontológicos más importantes del mundo por la conservación tridimensional de sus fósiles.

Por qué las belugas cambian constantemente de pareja

El equipo analizó un espécimen excepcionalmente bien conservado, denominado NSC.36, el mayor ejemplar conocido de esta especie en el sílex de Rhynie. Su tamaño, su preservación y la posibilidad de aplicar técnicas microscópicas y químicas avanzadas permitieron estudiar su anatomía y composición molecular con un nivel de detalle sin precedentes.

Una anatomía sin equivalente actual

El organismo está formado por una compleja red de tubos interconectados de distintos tamaños, distribuidos a lo largo de todo el cuerpo. En su interior aparecen manchas medulares, estructuras esféricas densamente ramificadas que no tienen paralelos claros en ningún grupo vivo.

Los investigadores no encontraron estructuras reproductivas, fotobiontes ni evidencias de que se tratara de una asociación simbiótica. Además, algunos tubos presentan engrosamientos anulares, similares a los de las células conductoras de agua de las plantas vasculares, pero ausentes en los hongos actuales.

La clave está en la química

Uno de los resultados más relevantes procede del análisis molecular. Mediante espectroscopía infrarroja y modelos de clasificación estadística, los científicos compararon la huella química de Prototaxites con la de hongos, plantas, artrópodos y otros organismos fósiles del mismo yacimiento.

Los datos muestran que Prototaxites carece de los productos de fosilización asociados a la quitina y los glucanos, componentes fundamentales de las paredes celulares de los hongos. Tampoco se detectó perileno, un biomarcador característico de ciertos hongos ascomicetos presente en otros fósiles del sílex de Rhynie.

Un linaje perdido del árbol de la vida

A partir de la combinación de datos anatómicos, químicos y estructurales, el estudio concluye que no existe evidencia que respalde una afinidad fúngica. En su lugar, propone que Prototaxites pertenecía a un linaje eucariota multicelular complejo, hoy completamente extinguido y sin descendientes conocidos.

Pescan por error un rarísimo tiburón duende en aguas de Gran Canaria

Los autores señalan que este organismo pudo estar formado por compuestos estructurales polifenólicos, lo que explicaría su gran tamaño y su capacidad para dominar los paisajes terrestres antes de la aparición de los bosques.

Un nuevo escenario para la vida primitiva

La identificación de Prototaxites como una rama perdida del árbol de la vida obliga a replantear los ecosistemas terrestres tempranos. Durante millones de años, el paisaje no estuvo dominado por plantas ni hongos, sino por organismos gigantes que no pertenecen a ningún grupo actual.

Este hallazgo añade un linaje completo extinguido a la historia de la vida en la Tierra y refuerza la idea de que la colonización del medio terrestre fue más diversa y compleja de lo que se pensaba.

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario