L.D. / E.P.-
Los chistes, que deben enviarse en inglés al sitio en Internet del Laughter Lab (Laboratorio de la Risa), ayudarán a entender si el humor varía en función de la edad de las personas, el sexo o la nacionalidad.
Un sistema de votación decidirá el chiste ganador, que posteriormente será contado a varias personas sometidas a exámenes cerebrales para ver cómo reacciona su cerebro.
Los resultados obtenidos deberían ser de utilidad para los estudios sobre daños cerebrales y procesos de pensamiento, ya que entender un chiste exige una serie de complejas operaciones cognitivas. Por ejemplo, las personas que sufren daños en el lóbulo frontal del hemisferio derecho del cerebro no encuentran la gracia a los chistes, y se ríen a destiempo.
Wiseman espera recibir unos 1.000 chistes en las 24 horas posteriores a la apertura del sitio www.laughlab.co.uk . Se prescindirá de los chistes soeces u ofensivos, y aquellos que quieran aportar el suyo también deberán contestar una serie de preguntas, así como responder a un "risómetro" que servirá para evaluar la calidad de otros chistes enviados.
Un sistema de votación decidirá el chiste ganador, que posteriormente será contado a varias personas sometidas a exámenes cerebrales para ver cómo reacciona su cerebro.
Los resultados obtenidos deberían ser de utilidad para los estudios sobre daños cerebrales y procesos de pensamiento, ya que entender un chiste exige una serie de complejas operaciones cognitivas. Por ejemplo, las personas que sufren daños en el lóbulo frontal del hemisferio derecho del cerebro no encuentran la gracia a los chistes, y se ríen a destiempo.
Wiseman espera recibir unos 1.000 chistes en las 24 horas posteriores a la apertura del sitio www.laughlab.co.uk . Se prescindirá de los chistes soeces u ofensivos, y aquellos que quieran aportar el suyo también deberán contestar una serie de preguntas, así como responder a un "risómetro" que servirá para evaluar la calidad de otros chistes enviados.
