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Científicos encuentran microplásticos en los testículos de humanos y perros

Las muestras caninas analizadas tenían un recuento más bajo de espermatozoides.

Las muestras caninas analizadas tenían un recuento más bajo de espermatozoides.
Los microplásticos surgen cuando el plástico se degrada en los vertederos. | Pexels

Varios estudios han descubierto que los microplásticos, esas diminutas partículas procedentes de la degradación de los plásticos que acaban en los mares y océanos, están presentes en prácticamente todo lo que consumimos, incluso en el agua embotellada. Del mismo modo, se han detectado microplásticos en la placenta, la sangre o los pulmones, aunque todavía no sabemos sus efectos en la salud humana o incluso si afecta a la capacidad reproductora, ya que según un estudio reciente de la Universidad de Nuevo México, los investigadores han descubierto que también hay microplásticos en los testículos de perros y humanos.

Según el artículo publicado en la revista Ciencias toxicológicos, un equipo dirigido por el profesor de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Nuevo México, Xiaozhong "John" Yu, analizó varias muestras de tejido testicular procedentes de humanos y perros. El estudio comparó tejido humano y canino por un par de razones, una de las cuales es que los perros viven junto a las personas y comparten su entorno. También comparten algunas características biológicas.

Los científicos encontraron 12 tipos de microplásticos en 47 muestras de testículos caninos y 23 de humanos. La concentración promedio de microplásticos fue mayor en los testículos de los hombres que en los perros y casi tres veces mayor que la cantidad que otros estudios han encontrado en las placentas.

"Al principio dudaba de que los microplásticos pudieran penetrar el sistema reproductivo", dijo Yu. "Cuando recibí por primera vez los resultados para perros me sorprendí. Me sorprendí aún más cuando recibí los resultados en humanos".

Puede afectar al recuento de espermatozoides

Los investigadores descubrieron que el polímero más frecuente tanto en el tejido humano como en el canino era el polietileno, que se utiliza para fabricar bolsas y botellas de plástico. En perros fue seguido por el PVC, el plástico más utilizado en el mundo para fabricar piezas de automóviles, botellas de agua o leche, tuberías, juguetes, pavimentos para interior y exterior, ventanas; muebles; mangueras; puertas, etc.

Teniendo en cuenta que los testículos humanos procedían de autopsias, el equipo no pudo contar los espermatozoides, pero sí lo hicieron con las muestras caninas. Descubrieron que unos niveles más altos de PVC en el tejido se correlacionaban con un recuento más bajo de espermatozoides, dijo Yu. Sin embargo, no hubo correlación con la concentración de polietileno.

"El plástico marca la diferencia: qué tipo de plástico podría estar correlacionado con su función potencial", dijo. "El PVC puede liberar muchas sustancias químicas que interfieren con la espermatogénesis y contiene sustancias químicas que causan alteraciones endocrinas".

La universidad insiste en que por el momento no hay motivos para el pánico. El profesor Yu ha señalado que los hallazgos señalan el camino para otras investigaciones sobre cómo los microplásticos podrían afectar la producción de esperma en los testículos. "Tenemos muchas incógnitas. Necesitamos analizar realmente cuál es el efecto potencial a largo plazo. ¿Son los microplásticos uno de los factores que contribuyen a esta disminución?"

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