
El Consejo General de Colegios de Enfermería de España ha decidido enviar una carta a la ministra de Sanidad, Mónica García, alertándola de un "movimiento muy peligroso para cientos de mujeres que están siendo mal asesoradas por ‘parteras tradicionales’ que no tienen ninguna formación y que trabajan completamente al margen de la evidencia científica".
El comunicado del consejo, que agrupa a más de 353.000 enfermeros en España entre ellas las matronas, especializadas en Obstetricia y Ginecología, **habla** de un grupo en concreto, la denominada Brigada Revolucionaria Unida por la Justicia, la Autonomía y lo Sagrado (B.R.U.J.A.S). El colectivo acusa a las matronas de estar "invisibilizando saberes ancestrales y niegan el derecho a elegir cómo, con quién y en qué condiciones parir".
Declaraciones como estas son, para el CGE, "no solo una falacia y una barbaridad, sino que suponen un despropósito y una burla a unas profesionales como las matronas que son las únicas responsables de cuidar de la salud sexual y reproductiva de las mujeres a lo largo de toda la vida".
"Estamos viendo que en los últimos tiempos están aumentando los partos no acompañados por profesionales porque se está extendiendo la falsa creencia de que, como se trata de un hecho natural y fisiológico, está exento de riesgos y no necesita cuidados adecuados durante el proceso del embarazo o del parto. Nada más lejos de la realidad, se trata de una situación bastante alarmante por actuaciones de personas sin ningún tipo de cualificación sanitaria", afirma Montserrat Angulo, vocal matrona y vicetesorera del CGE.
"No se trata de resistencias, se trata de salud. ¿Qué ocurre si hay una complicación en uno de estos partos libres sin asistencia de profesionales sanitarios? ¿Quién toma las decisiones en un momento de crisis durante el parto? ¿Cómo podemos dejar en manos de estas personas la vida de nuestros futuros hijos? Estas preguntas no tienen otra respuesta que la ‘Sanidad y profesionalidad’. Una sanidad como la que tenemos en España, formada por profesionales que son demandados en el resto del mundo y que hacen de nuestro sistema un orgullo", afirma Florentino Pérez Raya, presidente del CGE.
A pesar de que ni las doulas ni las autodenominadas ‘parteras tradicionales’ cuentan con regulación legal en España, desde el CGE ponen el foco en esta figura porque desde el Ministerio de Sanidad, las consejerías autonómicas y todos los organismos que correspond**an** se debe luchar para evitar que sigan actuando de manera impune en el acompañamiento y parto de las mujeres. "No tienen competencias legalmente atribuidas, ni son una profesión sanitaria, ni profesionales sanitarios del área de formación profesional. Cualquier consejo, práctica, asistencia o acto que lleven a cabo para prestar servicios seudoprofesionales a una mujer embarazada o a su hijo se realiza sin disponer de amparo legal alguno", subraya el presidente de las enfermeras, que lleva años denunciando las prácticas de estas personas.
