
El cerebro es una de las estructuras de nuestro cuerpo más complejas y por ello menos conocidas. Con un peso de poco más de kilo y medio contiene el sofware que dirige, controla nuestros movimientos, los voluntarios e involuntarios, nuestros impulsos nerviosos y nuestras emociones.
Envejecer con el cerebro en plena facultades es un gran reto y un objetivo de todos. Las demencias ya suponen el 8% del total de defunciones que se producen cada año en España.
Durante estos días en los que se celebra la Semana Mundial del Cerebro, lo expertos insisten en que una vida saludables es la mejor medicina preventiva. En este sentido existen una serie de rutinas, como la alimentación, la actividad física y el sueño de calidad que son fundamentales para mantener en forma y joven nuestros cerebro.
1. El ejercicio hace fuerte al cerebro
Algunos estudios, como el recientemente publicado por investigadores de la Universidad de Iowa, asegura aseguran que sola una sesión de ejercicio físico puede generar un aumento de la actividad neuronal en las redes cerebrales que subyacen al aprendizaje y la memoria.
Además, el deporte es esencial para el cerebro porque aumenta el flujo sanguíneo y la oxigenación, lo que estimula la creación de nuevas conexiones neuronales (neurogénesis). No olvidemos tampoco que cuando practicamos la actividad física, liberamos neurotransmisores como dopamina, serotonina y endorfinas, reduciendo el estrés, la ansiedad y la depresión
2. Feliz sueños, cerebro sano
El sistema glinfático es el mecanismo de limpieza natural del cerebro que elimina toxinas, incluyendo proteínas beta-amiloides, activándose principalmente durante el sueño profundo. Dormir 7-8 horas es vital, ya que la falta de sueño o el descanso deficiente ralentiza este proceso, elevando el riesgo de deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer
3. La grasa y el colesterol clave para la salud cerebral
El cerebro es el órgano más graso del cuerpo, compuesto en un 60% por grasas esenciales (fosfolípidos, colesterol, omega-3) necesarias para la estructura, mielinización y rapidez de los impulsos nerviosos. Grasas saludables como DHA y EPA son críticas para la función cognitiva. Sin embargo, el exceso de grasas saturadas y trans provoca inflamación, deterioro de la memoria, adicción similar a sustancias y mayor riesgo de demencia.
4. Suplementacion, la manera de nutrir de forma eficiente el cerebro
En este sentido una suplementación basada en Omega*-3 DHA puede ser una buena estrategia para una micronutrición efectiva y una prevención activa de las funciones cerebrales. Entre el 60% y el 85% de la población española presenta una ingesta insuficiente de ácidos grasos Omega-3, situándose por debajo de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Un buen suplemento de Omega- 3 es aquel que incorpora teconología TG que permita programar la suplementación a cualquier hora del día sin que compita con el resto de nutrientes. Una tecnología que se incluye en Oleomega 3 de Mundo Natural.
Se trata de un complemento a base de aceite de pescado (desodorizado) en su forma natural de Triglicéridos, con un alto contenido por perla de Omega 3 (1000 mg de DHA y 93,3 mg de EPA).Es un producto rico en Omega 3, de ellos una mayor proporción de DHA, 1000 mg DHA por perla (80 %).

Dos perlas por la mañana y dos por la noche pueden constituir el aporte perfecto para garantizar una buena nutrición para nuestros cerebro.

