( LD ) En las últimas dos décadas se ha producido un notable incremento en la aparición de esta enfermedad respiratoria crónica. Además de un componente genético, a la incidencia del asma contribuyen factores ambientales y el estilo de vida.
El tratamiento debe ser escalonado, en función de la gravedad del cuadro. Está basado en el uso de broncodilatadores y fármacos antiinflamatorios.
Algunos consejos que pueden ayudar a controlar el asma son:
- Control ambiental: evitar el tabaquismo activo y pasivo, los irritantes inhalatorios, la contaminación, el aire frío, la humedad, etc.
- Evitar el uso de determinados fármacos (AINE, Betabloqueantes ...)
- Vacunación antigripal y antineumocócica en cuadros de asma moderado y severo.
- Actividad física , a excepción de momentos con inestabilidad del asma.
- Evitar situaciones que generen estrés y ansiedad .
- Medidas de prevención del reflujo gastroesofágico en los pacientes susceptibles.
- Exclusión de los individuos atópicos de aquellas actividades laborales con riesgo de sensibilización.
- Evitar tener animales domésticos en familias atópicas.
- Los niños asmáticos alérgicos a los ácaros del polvo doméstico pueden beneficiarse de vacaciones en altitudes superiores a los 1000 metros , dado que a partir de ese nivel los ácaros disminuyen. Los niños asmáticos alérgicos al polen se benefician habitualmente de vacaciones en la costa.

El asma es un trastorno respiratorio que afecta al 5-10 por ciento de los españoles.